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  • EFE

Las tropas sirias bombardearon ayer con gran intensidad por tierra y aire los barrios en manos del rebelde Ejército Libre Sirio, ELS, en Alepo, norte del país, mientras los insurgentes tratan de mantener sus posiciones.

El “número dos” del ELS, Malek Kurdi, explicó a Efe que las fuerzas gubernamentales bombardean “de forma indiscriminada” la mayoría de los barrios de Alepo.

“Las tropas del Ejército ya no se enfrentan directamente al ELS, sino que bombardean la ciudad con helicópteros, tanques y artillería pesada”, pese a lo cual, señaló, no han conseguido doblegar todavía a los alzados.

Según el coronel desertor, los soldados del régimen han intentado avanzar para recuperar el barrio de Salahedin, uno de los feudos rebeldes, “pero el ELS ha repelido sus ataques y les ha causado importantes bajas”.

Las fuerzas del Ejército Libre Sirio avanzaron este sábado hacia la sede de la radiotelevisión en Alepo, aunque los militares les obligaron a retirarse, tras lo cual permanecen apostados en los alrededores.

Ayer, en Damasco un grupo de hombres armados secuestraron un autobús con 48 peregrinos iraníes que finalizaban una gira por centros religiosos chiíes de Siria.

Lucharán sin descanso

“Este régimen, ante la resistencia del ELS, está embarcado en una guerra insana en Alepo y los combatientes pelean ayunando, ya que ni siquiera tienen pan, pero lucharán sin descanso para impedir la entrada de las tropas en la ciudad”, de la cual los rebeldes controlan el sur y el oeste, según Kurdi.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos señaló en un comunicado que en este momento se registran duros enfrentamientos en la Ciudadela de la ciudad, mientras que los vecindarios de Salahedin, Hananu y Al Firdus están siendo bombardeados.

El lugarteniente de los insurgentes criticó el papel de la comunidad internacional en la crisis, pese a la resolución de condena no vinculante aprobada el viernes por la Asamblea General de la ONU, y consideró que “el silencio mundial da libertad al régimen para atacar a su pueblo”.

Cruz Roja pide respeto a los civiles

Alarmado por la escalada de la guerra civil en Siria, el Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, pidió ayer a las fuerzas oficiales y a los rebeldes especial cuidado en la elección de sus objetivos y métodos de guerra en zonas densamente pobladas, como Alepo, Homs y Damasco.

“Los ataques deben estar dirigidos sólo contra objetivos militares y nunca contra civiles o estructuras civiles como viviendas, escuelas o lugares religiosos”, indicó el organismo en un comunicado difundido desde su sede principal en Ginebra.

La nota cita esas tres ciudades como lugares donde se debe prestar especial atención a que los métodos de guerra elegidos afecten lo menos posible a la población y permitan a los residentes moverse libremente a zonas seguras.

El CICR aseguró que, pese a la intensidad de los combates que enfrentan a las fuerzas gubernamentales y otros grupos leales al régimen de Bachar Al Asad con los rebeldes, está determinado a continuar con su trabajo sobre el terreno para atender las crecientes necesidades humanitarias.

Se calcula que en 17 meses de conflicto, más de 12,000 personas han muerto en Siria, mientras que los civiles que precisan ayuda humanitaria son más de 1.5 millones.