•   Washington  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El virtual aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos, Mitt Romney, anunciará pronto el nombre de su compañero de fórmula y probablemente su dilema sea escoger entre uno seguro pero aburrido y otro audaz pero riesgoso.

El suspenso se incrementó en los últimos días, en los que los observadores intentan avizorar qué camino tomará Romney y cuando revelará su esperada decisión al electorado.

La campaña del candidato republicano menciona los nombres de varios potenciales vicepresidentes, entre ellos el ex gobernador de Minnesota Tim Pawlenty y el Senador Rob Portman de Ohio, en sus giras electorales, en las que se critica la política económica de Obama.

Ahora, luego de lo que ha sido ampliamente considerado como un mes pobre para el desafiante, Romney tiene la oportunidad de controlar la agenda de las tres últimas semanas de agosto, en las que los votantes y los medios analizarán su opción para vicepresidente.

Su recorrido en autobús por cuatro estados, incluidas las importantes fuentes de votos de Florida y Ohio se inicia el sábado, y su nominación formal culminará en la convención republicana a fin de mes.

Antes -probablemente al inicio de la gira, como adelantan algunos conservadores- Romney debe anunciar a su compañero de fórmula.

Los favoritos
Pawlenty y Portman son vistos como los candidatos favoritos para el cargo. Ambos son conservadores moderados y una apuesta segura de que cumplirán el cometido que se espera de un vice: no hacer daño.

En ese aspecto pueden ser perfectos para Romney, a quien un allegado describe como un "operador adverso al riesgo".

"Me sorprendería que no fuera Portman o Pawlenty", dijo a la AFP el profesor Joel Goldstein de la facultad de derecho de la universidad de Saint Louis, probablemente el mayor experto en la vicepresidencia estadounidense.

Pawlenty es un foráneo para Washington, al igual que Romney, pero como hijo de un camionero, tiene algo que el multimillonario exempresario no tiene: un origen social que le da credibilidad ante el hombre de la calle.

Por el contrario Portman fue electo a ambas ramas del Congreso, un conservador disciplinado que se desempeñó como director de presupuesto y Representante de comercio estadounidense bajo la presidencia de George W. Bush.

Más importante, Ohio, el estado de Portman, será probablemente el más difícil campo de batalla en la elección de 2012 y ningún republicano llegó a la Casa Blanca sin imponerse allí.

La opción dura
Pero recientemente ha habido críticas conservadoras, en el sentido de que Romney -que es aventajado por Obama en la mayoría de los estados clave- debe nombrar a alguien duro a su lado para cambiar la situación.

Alguien como el congresista Paul Ryan, presidente del Comité de presupuesto de la Cámara de Representantes, cuya controvertida iniciativa presupuestaria alienta el debate sobre el papel del gobierno en la economía.

"¡Hazte duro, Mitt!" imploraba el líder conservador William Kristol en la publicación TheWeekly Standard.

El Wall Street Journal argumentaba el jueves que elegir a Ryan dará a Romney la mejor posibilidad de "hacer de esta una gran elección sobre grandes temas".

Por su parte, Goldstein advierte que en la campaña, el plan presupuestario de Ryan -aunque agrade a los conservadores enemigos de los impuestos- puede ser "dinamita política y si Romney elige a Ryan también se identifica con su plan presupuestario".

Kristol tiene un plan recambio: Marco Rubio, Senador por Florida y "el más brillante político joven del GOP", la personificación del conservadurismo del Tea Party.

Rubio, cubano-estadounidense, puede ayudar a Romney a ganar parte del voto latino, pero tiene apenas 18 meses de experiencia a nivel nacional.

De todos modos, algunos expertos no están convencidos de que el candidato a vice tenga demasiada importancia.

"A nivel nacional, es casi insignificante", dijo Alan Abramowitz, profesor de ciencias políticas en Emory University, subrayando que rara vez un compañero de fórmula inclina a un estado hacia un candidato. Y optando por un conservador duro como candidato a vice no ayudará a Romney a alcanzar su objetivo principal, que es "ganarse a los electores fluctuantes en los estados clave", advirtió.