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  • El País

El general Robert Mood acepta alguna entrevista telefónica mientras disfruta sus vacaciones tras dejar, el pasado 20 de julio, de dirigir la misión de los observadores de la ONU en Siria. Cuenta que dejó la misión al cumplirse los 90 días de contrato que firmó. No le pidieron que siguiera.

-Pregunta. ¿Existe alguna posibilidad, aunque sea remota, de que este conflicto se resuelva por medios no violentos?

-Respuesta. Siempre existe la posibilidad. Pero en la situación siria todo es muy difícil. Vemos que la violencia alimenta más violencia, el uso indiscriminado y desproporcionado de la fuerza y la no protección de los civiles hacen que haya posibilidades limitadas de lograr una solución pacífica. Pero no debemos excluirlo porque Kofi Annan [con su dimisión] ha lanzado una llamada de atención muy seria a las principales potencias regionales y al Consejo de Seguridad para que se esfuercen y hagan todo lo que se pueda.

- ¿Por qué es tan difícil resolver este conflicto en comparación, por ejemplo, con Libia?

-. Los rebeldes no controlan una parte grande del territorio; existe, en un lado, una fuerza aplastante, muy fuerte, y en el otro hay una fuerza frágil y fragmentada. Además, una minoría ha gobernado el país durante muchos años con un mecanismo que les da el control de las Fuerzas Armadas y de las instituciones, y cuando se desafía ese control muchas piezas empiezan a moverse. Empezó como unas manifestaciones para ganar la libertad y va adquiriendo unas dimensiones históricas, sectarias, tribales; los kurdos sin Estado que tienen presencia en Siria, Turquía, Irak, Irán... Cuando un Estado fuerte gobernado por una minoría empieza a resquebrajarse salen todas las tensiones. Tercero, los errores cometidos por el Gobierno al reprimir con mano dura las protestas han desatado un círculo vicioso de violencia que ahora es muy difícil de parar.

-. ¿Merece la pena mandar una misión de observadores a Siria con un margen de maniobra tan escaso?

-Las aspiraciones de los sirios merecían que se enviara una misión de observadores. La misión de la ONU se desplegó muy rápidamente. Fue un éxito. El fracaso es que las partes decidieran no utilizar esa herramienta.