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  • AFP

Autoridades migratorias estadounidenses anunciaron este miércoles que comenzaron a recibir las peticiones de jóvenes indocumentados para diferir su deportación, una iniciativa que podría beneficiar hasta a 1.7 millones de personas.

La directiva anunciada hace dos meses por el presidente Barack Obama beneficia a inmigrantes que hayan llegado a Estados Unidos con menos de 16 años, sean menores de 31, estudien o sean veteranos militares y no tengan antecedentes criminales.

"Las personas que cumplan estos requisitos y cuyos casos sean diferidos podrán ahora vivir libres del miedo de una deportación, y podrán contribuir con sus talentos a nuestra gran nación", dijo en un comunicado el director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS).

El gobierno estima en más de 800,000 las personas que podrían aplicar a partir de este miércoles, pero centros de estudios demográficos las sitúan en 1.7 millones, cerca de 1 millón que podrían hacerlo inmediatamente y los restantes a medida que cumplan la edad mínima de 15 años.

Los beneficiados verán su deportación diferida por dos años, renovable, y podrán recibir un permiso de trabajo temporal.

Obama anunció esta medida luego de que no avanzaran proyectos de reforma migratoria en el Congreso, causando irritación en la oposición republicana, que acusó al mandatario de soslayar al legislativo y de brindar una "amnistía" a indocumentados.

Congresistas y organizaciones de defensa de inmigrantes realizan este miércoles en todo el país sesiones informativas para ayudar a los jóvenes a registrarse.

"Los participantes podrán (...) aprender más sobre cómo pueden obtener permisos de trabajo que les permitirán continuar aprendiendo y trabajando sin miedo a la deportación", anunció la convocatoria para una sesión dirigida por el senador demócrata Robert Menéndez en Nueva Jersey.

"¡Feliz día de la Acción Diferida para todos!", indicó en la red social Twitter la organización America's Voice, en referencia a como es conocido el proceso.

Funcionarios han advertido que el trámite, que tiene un costo de 465 dólares para financiar los gastos que ocasionará el proceso, puede tardar varios meses.

Los republicanos acusan a Obama de tener motivaciones políticas, cuando tanto el mandatario como su rival Mitt Romney intentan seducir al cada vez más importante voto hispano para las elecciones presidenciales de noviembre.

En Estados Unidos viven unos 11.5 millones de indocumentados, la mayoría de ellos latinoamericanos.

El gobierno defiende la aplicación de las leyes migratorias de forma "humana" y enfocadas en la deportación de personas con antecedentes criminales.