•   San Francisco De Yare, Caracas, Venezuela  |
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  • AFP

Veinticinco personas murieron el domingo y otras 43 resultaron heridas en un enfrentamiento entre bandas en la cárcel de Yare I, cerca de Caracas, informó ayer lunes el gobierno, en un nuevo episodio violento en los hacinados penales venezolanos.

“De la lista de fallecidos, en total tenemos ahorita identificados 17 en realidad, pero el parte total de las personas que perdieron la vida en esta situación de violencia que se desató ayer --el domingo-- en este recinto es de 25”, dijo la ministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, añadiendo que uno de los fallecidos era familiar de un reo.

Además, “43 personas (...) resultaron heridas”, 29 presos y 14 familiares, explicó Varela en declaraciones al canal estatal VTV.

La ministra detalló que los fallecidos que aún no han sido reconocidos “se están identificando a través de dactiloscopia”, porque muchos de ellos “quedaron con el rostro desfigurado” como resultado de “disparos a quemarropa”.

Informó, además, que de los reos heridos “nueve de ellos permanecen en observación por orden médica”, mientras que los demás ya regresaron al penal.

Todo inició con un disparo

Según la ministra, se maneja la hipótesis de que el conflicto comenzó durante una “conversación” entre los líderes de dos sectores de la cárcel, en medio de la cual “parece que a uno se le escapó un tiro” que, aunque en principio no hirió a nadie, fue “la chispa detonante” del enfrentamiento.

Más temprano, Varela había informado que al menos 20 personas habían fallecido durante la reyerta en Yare I, donde aseguró que la situación ya se encuentra controlada, aunque unas 900 mujeres aún se mantienen dentro del penal para supuestamente resguardar la vida de sus familiares presos.

Esto, porque la violencia estalló cuando más de un millar de familiares de los reos --que habían acudido a la jornada de visita del domingo-- se encontraban aún dentro de las instalaciones.

Algunos familiares relataron a la AFP los momentos iniciales de la cruenta reyerta. María --nombre protegido--, de 50 años y que alcanzó a abandonar la prisión apenas estalló el conflicto, llegó a ver a “un hombre con la mitad izquierda de la cara destrozada y a otro con la pierna y los brazos ensangrentados”.

“Aquí hay demasiada violencia y corrupción, los mismos guardias dejan pasar armas para los presos, si no, ¿por qué van a pasar estas matazones?», denunció Carmen, a quien la balacera la sorprendió cuando estaba saliendo de Yare I tras visitar a su esposo y a un hermano.

Por su parte, Varela admitió que el combate contra la violencia carcelaria es «una lucha fuerte contra la corrupción», admitiendo que hay funcionarios públicos, militares y civiles involucrados en el tráfico de armas en las cárceles.

Yare I --la misma cárcel donde estuvo preso el presidente Hugo Chávez tras liderar un fallido golpe de Estado en 1992-- tiene una «capacidad instalada de 750 personas, pero hay 3,150», explicó a la AFP el director del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), Humberto Prado.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó en 2006 medidas provisionales de protección para esta cárcel, tras otro hecho violento ocurrido ese año, que dejó 16 muertos.

«Lamentablemente, las medidas de protección que ordenaban al Estado adoptar de forma inmediata para acabar con la violencia en la cárcel de Yare, de forma que no se afectara la vida de ningún interno, no han sido atendidas», dijo Prado, añadiendo que de enero a julio de 2012 han fallecido en esa prisión 19 personas, y otras 48 resultaron heridas.