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Mitt Romney deberá aceptar este jueves la nominación del partido como candidato presidencial republicano con un discurso ante la convención nacional en Tampa (Florida), en el cual tiene que demostrar que es capaz de sustituir al presidente Barack Obama en la Casa Blanca.

Después de cinco años intentando alcanzar este momento, Romney finalmente será el candidato oficial del partido republicano tal como lo deseó en 2008, cuando John McCain lo venció en las primarias.

Este jueves, Romney llegará al Tampa Bay Times Forum de la ciudad del golfo de Florida con el apoyo de más de 4,000 delegados que lo eligieron formalmente el martes, en una convención que al principio estuvo opacada por el paso del huracán Isaac que se ensañó con Luisiana en las últimas horas.

El multimillonario ex gobernador de Massachussetts tendrá el reto de ofrecer un discurso de aceptación que lo acerque a las masas de su partido y también a esas minorías -mujeres, hispanos y afroamericanos- que a 68 días de la elección presidencial apoyan mayoritariamente al presidente Obama, que busca la reelección.

"Él está listo, se ha preparado toda su vida para este momento", dijo el miércoles su compañero de fórmula Paul Ryan, el conservador representante por Wisconsin que preside la comisión de presupuesto de la cámara de representantes.

Ryan destacó coincidencias con Romney
"Después de cuatro años dando vueltas en todas las direcciones, Estados Unidos tiene que dar un giro, y el hombre para hacerlo es el gobernador Mitt Romney", agregó Ryan, que con sus 42 años y cuerpo atlético encendió a los militantes tras su discurso del miércoles.

En un mensaje destinado a acercar a Romney a las bases más conservadoras del Partido Repúblicano, Ryan afirmó en Tampa que coincidía ideológicamente con su 'jefe', porque a pesar de no compartir religión -el aspirante presidencial es mormón y su compañero católico-, "nos une la visión de que nuestros derechos proceden de la naturaleza y de Dios, no del Gobierno".

Otro impulso para la velada televisiva del jueves -que suele tener una importante audiencia nacional-, lo recibió de parte de su esposa, Ann Romney, que el martes subió al escenario a mostrar un lado más humano de este hombre tildado de "robot" por algunos analistas, cuya familia de cinco hijos y 18 nietos luce tan perfecta como distante de la realidad del estadounidense de a pie.

"Este es el hombre que Estados Unidos necesita", afirmó Ann Romney. "No defraudará al país", dijo al mostrar fotos de la familia que iniciaron hace 43 años.

Fortalezas y debilidades del candidato
Para Larry Sabato, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Virginia, "Romney ha estado toda la vida centrado en economía, y él puede decir con credibilidad que está preparado para solucionar los problemas económicos de Estados Unidos".

Pero su gran debilidad, indicó Sabato a la AFP, es que "Romney no conecta con la gente. Su campaña necesita volverlo carismático", apuntó el académico coincidiendo incluso con algunos asesores del republicano que aseguran que tras la convención de Tampa destinará más dinero para acercarse a esa parte de la sociedad que no lo conoce.

Aunque Sabato considera a las convenciones como un momento de "infomercial" ideal para darse a conocer, su colega de la Universidad del sur de Florida, Susan MacManus, señala que el efecto de estas asambleas mediáticas "podrían darle brevemente dos o tres puntos más en los sondeos".

"Pero la convención demócrata comienza la próxima semana y luego empieza la temporada de fútbol" americano", advierte MacManus poniendo en duda si el efecto será perecedero hasta los comicios de noviembre.

Las convenciones de los partidos -los demócratas tendrán la suya entre el 4 y 6 de septiembre en Charlotte, Carolina del Norte (este)- marcan el fin del largo proceso de las elecciones primarias y el inicio oficial de la campaña a la elección, por lo que es el momento en que la población empieza a prestar mayor atención a la carrera por la Casa Blanca.