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  • AFP

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió ayer jueves en Nueva York para analizar la situación humanitaria en Siria, donde los rebeldes afirmaron haber derribado un avión del Ejército en el noroeste del país, mientras siguen defendiendo sus posiciones en Damasco, donde los combates causan estragos desde hace un mes.

Al mismo tiempo, el presidente egipcio, Mohamed Mursi, denunció en Irán, aliado de Damasco, el régimen “opresivo” e ilegítimo del presidente sirio Bashar al Asad.

A pesar de que la situación humanitaria en su país es cada vez más preocupante, Asad rechazó el miércoles la idea de crear zonas seguras para proteger a los refugiados, una de las opciones que están sobre la mesa.

En el terreno, la lucha no conoce tregua, principalmente en la capital, un día después que la violencia causara 128 muertos en el país, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, OSDH.

El director del hospital militar Techrine de Damasco, con rango de general, indicó ayer jueves a la AFP que más de 8,000 soldados y miembros de las fuerzas de seguridad perdieron la vida desde el comienzo de la crisis.

Según el OSDH, más de 25,000 personas, en su mayoría civiles, murieron en los últimos 17 meses.

Un avión de combate

En la provincia de Idleb, los rebeldes aseguraron haber derribado un avión MIG del Ejército poco después que despegara del aeropuerto de Abu el Zuhur.

“Los dos pilotos se lanzaron con paracaídas y fueron capturados”, afirmó el coronel Afif Mahmud Sleiman, jefe del consejo militar rebelde de la provincia.

Según Sleiman, el avión fue derribado durante un ataque orquestado por “centenares de rebeldes” contra este aeropuerto. “Además del avión que derribamos, quemamos 11 aviones MIG en este aeropuerto que ahora controlamos totalmente”, añadió.

En Damasco se escuchaban ayer jueves tiros del Ejército en el barrio de Qabun y había enfrentamientos con metralletas y tanques en Tadamun, según militantes opuestos al régimen de Asad.

El OSDH informó también del hallazgo de seis cuerpos no identificados en los barrios Jobar y Qadam (sur), mientras se teme que los violentos bombardeos que tuvieron lugar durante la noche en Zamalka, en las afueras de Damasco, hayan dejado más víctimas.

La capital siria es escenario de violentos combates desde el mes de julio. Los operativos del Ejército apuntan principalmente a las zonas ubicadas al este de la capital, donde están atrincherados los rebeldes, según un comandante rebelde en Damasco.

En la provincia Deir Ezor, en el este del país, los rebeldes bombardearon con morteros la base de seguridad del Ejército en la ciudad de Bukamal, mientras que los combates siguen dentro de la ciudad Deir Ezor, cerca de otra base de seguridad del Ejército, según el OSDH.