• Charlotte, EU |
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  • AFP

Aplaudiendo sin cesar y admirando cada una de sus palabras, unos 15,000 simpatizantes siguieron con devoción el discurso del expresidente estadounidense Bill Clinton, convertido en una de las grandes estrellas de la Convención Nacional Demócrata en Charlotte (Carolina del Norte, sureste).

El propio mandatario Barack Obama disfrutó entre bastidores de su entusiasta parlamento y no dudó en subir al escenario para agradecer personalmente a Clinton su apoyo. Ambos hombres se fundieron en un emotivo abrazo, una de las imágenes más significativas que dejará esta convención.

Durante cerca de una hora, el expresidente, de 66 años, puso toda la leña en el fuego para convencer a los estadounidenses que Obama podrá recuperar el rumbo de la economía del país si es reelegido y fustigó a los republicanos por haber dejado al mandatario un enorme daño cuando asumió su primer mandato en 2009.

Clinton, que mantiene un gran nivel de popularidad en Estados Unidos, desplegó todas sus dotes de orador, arrancando sonrisas entre el público con su peculiar humor, improvisando a menudo, pero sin desviarse de su principal tarea: pedir a los ciudadanos que otorguen a Obama otros cuatro años de confianza en los comicios del 6 de noviembre.

Obama creó las "bases de una economía más moderna"
"Quiero que Barack Obama sea el próximo presidente de Estados Unidos", lanzó, insistiendo en que el actual mandatario ha establecido durante su gobierno las "bases de una economía más moderna" y que ha logrado crear "millones de empleos".

El presidente Obama "comenzó con una economía más débil que la mía. No hay presidente, ni yo, ni ninguno de mis predecesores, que pudiera haber reparado todo ese daño en sólo cuatro años", dijo Clinton en un largo discurso ante casi 15,000 militantes, entre ellos 6,000 delegados, en el Time Warner Arena de Charlotte (Carolina del Norte, sureste).

Clinton ofreció datos contundentes para halagar los pasos dados por el gobierno de Obama para salir de la crisis económica con la que asumió la presidencia en 2008 y demolió sin contemplaciones los planes de recortes en programas sociales y aumento de impuestos a la clase media del rival republicano, Mitt Romney.

Un gran pregunta
"El asunto más importante es, ¿en qué tipo de país quieren vivir? Si quieren un país en el que están solos, en el que el ganador se lo lleve todo, deberían apoyar la candidatura republicana", afirmó Clinton, uno de los políticos más populares de Estados Unidos, que comandó el país entre 1993 y 2001.

El miércoles, las diferencias del pasado dieron paso a la unidad. Clinton evocó en su discurso todos los temas importantes para el Partido Demócrata: educación, sanidad, igualdad de derechos, la situación de las mujeres y de las minorías, excombatientes y múltiples cifras, como los 24 millones de puestos de trabajo creados por los republicanos frente a los 42 nacidos bajo los demócratas.

Tampoco olvidó decir que el futuro de las clases media y pobre será negro con el republicano Mitt Romney en la Casa Blanca.

Al final de su vibrante discurso, todo un impulso para la carrera de Obama, sólo se echó en falta una persona en la convención: su esposa Hillary, la secretaria de Estado, que el miércoles se encontraba de visita oficial en Timor Oriental.