•   Beirut, Líbano  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El papa Benedicto XVI se reunió ayer con el presidente libanés, Michel Suleimán, y otros líderes políticos del país, además de los dirigentes de las dieciocho comunidades religiosas que conviven en el Líbano.

Los encuentros se celebraron en el Palacio Presidencial de Baabda, adonde llegó el Sumo Pontífice en el papamóvil y fue recibido por Suleimán, el único jefe de Estado cristiano en la región, y su esposa.

Tras saludarse y recibir la bendición papal, hubo un intercambio de regalos en el que el mandatario libanés obsequió al santo padre con el sello conmemorativo que se ha emitido con motivo de su histórica visita.

Después, se reunieron en privado en el interior del palacio y cuando terminaron salieron al jardín, donde plantaron “un cedro de la amistad”, que es el árbol que simboliza al Líbano.

También se entrevistaron con el Papa el presidente del parlamento Nabih Berri (chií), que vino acompañado por su esposa, y al que más tarde se unió su familia; así como el primer ministro Nayib Mikati (suní), que le regaló una cruz de oro del siglo XVII. Todos ellos fueron recibidos por separado por Joseph Ratzinger.

Tras la cita con los políticos, el Papa se reunió con los líderes religiosos, como el mufti de la República, el suní Mohamed Qabbani; el vicepresidente del Consejo Superior chií, jeque Abdel Amir Qabalán; el jeque Akl, de la comunidad drusa; Naim Hasan, y el presidente del Consejo Alauita, jeque Asad Assi.

Al término de su encuentro, el mufti explicó a la prensa que entregó al Sumo Pontífice un memorando de cinco páginas, en el que se pone de relieve la importancia que conceden las comunidades musulmanas a la presencia cristiana en el Líbano y Oriente Medio.

El religioso suní destacó la necesidad de reforzar la solidaridad entre cristianos y musulmanes, y afirmó que los fieles de su credo consideran cualquier agresión contra una iglesia o un cristiano como si se tratara de un musulmán o una mezquita.

Benedicto XVI mantuvo también encuentros con dirigentes cristianos, como el patriarca maronita, monseñor Bechara Rai; el presidente del Consejo Pontifical para el Diálogo Interreligioso, Jean Louis Tauran; y el nuncio apostólico del Vaticano, monseñor Gabriele Giordano Caccia, entre otros.

Más tarde recibió a los jefes de las misiones diplomáticas en el Líbano y a representantes del mundo de la cultura.

Al mediodía, el Pontífice almuerza este mediodía con los patriarcas y obispos del Líbano, así como con miembros de la Asamblea del Sínodo para Oriente Medio en el Refectorio del Patriarcado Católico Armenio de Bzommar, cerca de Beirut.

Después se dirigirá a la sede del patriarcado maronita en Bkerke para celebrar un encuentro con los jóvenes, donde tiene previsto pronunciar un discurso.

Benedicto XVI firmó la Exhortación Postsinodal (documento final) del Sínodo de Obispos para Oriente Medio y pidió la paz para la región.

 

Defiende libertad religiosa

El papa Benedicto XVI defendió ayer en Líbano la libertad religiosa como “un derecho fundamental”, en un discurso ante los líderes políticos y religiosos del país, tras reunirse con ellos en el Palacio Presidencial de Baabda.

“Predicar y vivir libremente su propia religión sin poner en peligro la vida y la libertad debe ser posible para todos”, dijo el Sumo Pontífice, que llegó el viernes al Líbano en la primera visita, de tres días, a este país en sus siete años de pontificado.

En su opinión, “la libertad religiosa tiene una dimensión social y política indispensable para la paz. Promueve la coexistencia y una vida armoniosa por su compromiso común al servicio de las causas nobles. La búsqueda de la verdad no debe imponerse por la violencia, sino por la fuerza de la verdad, que es Dios”.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus