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Si bien no hay giros radicales en la agenda común, el aspecto más importante del fin de la vigésima cumbre de los líderes de la principal zona económica del mundo, el Foro de Cooperación Asia Pacífico, es la reiteración del compromiso con el libre comercio y con la integración como solución a la crisis global.

No es este un asunto banal, dados los temores de un resurgimiento del proteccionismo en el comercio internacional.

“La Cumbre de Vladivostok (Rusia) ha reiterado el compromiso de las economías de APEC con los principios del libre comercio y la integración”. Esas fueron las palabras de resumen del presidente Vladimir Putin, anfitrión del gran evento de este año, celebrado entre el 7 y el 9 de septiembre en ese puerto del Extremo Oriente ruso.

“Reconocemos que un comercio internacional robusto, las inversiones y la integración económica son los principales motores de un crecimiento fuerte, sostenible y equilibrado”, se puede leer en la declaración conjunta.

El foro APEC reúne a las tres principales economías del mundo --Estados Unidos, China y Japón--, y a él pertenecen Chile, México y Perú por Latinoamérica. Las 21 economías miembros representan el 57% del PIB mundial y el 48% del comercio internacional, según datos de APEC.

Los problemas de Europa en el tapete

La crisis de la deuda de la eurozona y los esfuerzos de Europa por contener los efectos regionales y mundiales de los sucesos en Grecia, España y otras naciones de la Unión Europea (UE), ocuparon un lugar muy alto en la agenda.

La recesión en Europa y la debilidad del crecimiento estadounidense ya han dejado una huella en el crecimiento del comercio de la zona APEC: este llegó en mayo pasado a un 4.5% frente al 12.1% de diciembre de 2011, según datos de la organización misma.

Aun así, es un resultado que algunos observadores juzgan excelente si hacemos una comparación con los del resto del mundo, que cayeron 5.6% en el mismo período.

“Damos la bienvenida al compromiso de los líderes europeos de tomar todas las medidas necesarias para salvaguardar la integridad y la estabilidad de la zona euro”, se lee en la declaración final que aludió a la compra de bonos de deuda de Estados con problemas por el Banco Central Europeo.

Pero al mismo tiempo, los jefes de Estado y de Gobierno admitieron que hay que hacer las tareas en casa, como fortalecer las finanzas públicas de las economías deficitarias con políticas sostenibles y serias, y, “en economías con grandes superávits de cuenta corriente, fortaleciendo la demanda interna y moviéndose hacia una mayor flexibilidad de la tasa de cambio”.

Además de la liberalización del comercio y de las inversiones, y la integración regional, las economías de Asia Pacífico también van a trabajar en reforzar la seguridad alimentaria, establecer cadenas de abastecimiento fiables y fomentar la cooperación para potenciar la innovación con vistas a mejorar el crecimiento, de acuerdo con la información que reporta AFP.

La ralentización china y el traspaso de poder

Otro de los grandes temas que generó atención considerable fue la esperada disminución del ritmo de crecimiento de la economía de China, ya considerada como la segunda más grande del mundo.

Pekín prevé que el PIB aumente “solo” un 7.5 % en 2012, luego del 9.3 % de 2011 y el 10.4 % en 2010.

Como motor de crecimiento de la economía mundial desde los años 90, todo lo que concierne al gigante asiático es motivo de preocupación mundial. Pero la aprehensión sobre esa economía viene acompañada este año por las expectativas sobre el cambio de liderazgo político que se avecina en Pekín: en octubre tendrá lugar el cónclave político más importante de la política china, el XVIII Congreso del Partido Comunista Chino. Una nueva generación de líderes deberá hacerse cargo de las riendas de la nación.

El mismo presidente saliente de la República Popular China (RPC), Hu Jintao, reconoció ante sus colegas de APEC que “algunas empresas pequeñas y medianas lo están pasando mal, y los exportadores encaran más dificultades”, por lo que “tenemos una ardua tarea a la hora de crear empleos para quienes ingresan en el mercado laboral”.

No obstante, Hu insistió en que su país seguirá siendo “la locomotora del crecimiento en el Pacífico”.

Hace poco más de una semana, las autoridades pekinesas dieron a conocer un paquete de estímulo de 800,000 millones de yuanes o US$127,000 millones, que incluye grandes proyectos de infraestructura, como nuevas líneas de metro y de tren. En 2008, China sorteó la caída de la demanda mundial con un paquete multimillonario similar.

“A medida que esas medidas vayan teniendo efecto, podemos esperar que la economía se vaya estabilizando”, declaró por su lado el primer ministro chino, WenJiabao.

Problemas territoriales ensombrecen la cumbre

El foro APEC es un foro eminentemente económico-comercial.

Sin embargo, la agria disputa territorial entre China y Japón por el archipiélago que los japoneses llaman Senkaku y los chinos Diayou, ubicado en el Mar de la China Meridional, proyectó una poderosa sombra sobre la cita en Vladivostok.

Ambos países, y también Taiwan, afirman que las islas son parte de su territorio.

El gobierno japonés compró las islas a un ciudadano que las poseía, según el derecho japonés, lo que provocó la airada reacción de China, que advirtió que no cambia su posición de que ese es territorio chino, e incluso envió una escuadra de barcos de su marina de guerra por unas horas. Esto llevó a Japón a protestar por la incursión en lo que considera sus aguas territoriales.

Una portavoz del Ministerio chino de Relaciones Exteriores, QinGang, reafirmó “la firme resolución y determinación del gobierno chino de preservar la soberanía nacional y la integridad territorial”.

En el foro de APEC, los líderes presentes llamaron a la calma, destacando el mensaje de la secretaria de Estado de EU, Hillary Clinton. “Planteé la cuestión con cada uno de ellos, recordándoles que les interesa garantizar que se calme el juego y trabajar juntos, de forma concertada, a fin de tener un enfoque tranquilo y moderado”, manifestó Clinton.

En tiempos de una crisis global que no acaba y de amagos de una resurrección del proteccionismo, el hecho de que tantos líderes de peso hayan reafirmado su compromiso con las inversiones, la integración y el libre comercio, es en sí valioso y significativo.

 

(Con materiales de AFP, EFE, The Economist y El País)