Jorge Eduardo Arellano
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El candidato presidencial demócrata Barack Obama fustigó ayer martes la decisión del presidente George W. Bush de dejar casi intactos los niveles de soldados estadounidenses en Irak, y vinculó a su rival republicano con las impopulares políticas de guerra del mandatario.

Obama trata de recuperar impulso en una contienda por la Casa Blanca en la que McCain ha visto aumentar su apoyo gracias en gran parte a su compañera de fórmula, Sarah Palin.

Tras las convenciones nacionales de los dos partidos, sondeos muestran a McCain con una pequeña ventaja o parejo con Obama.

El candidato demócrata ha estado a la defensiva desde entonces, mientras que el veterano senador por Arizona prácticamente le ha arrebatado su tema central de campaña sobre la necesidad de cambios en Washington y ha tratado de hacerlo suyo.

Obama ha hecho campaña también con promesas de retirar las tropas estadounidenses de Irak en 16 meses, y el anuncio de Bush le permite reconcentrar la atención pública de Palin a las dos guerras en las que está involucrado el país, un asunto del que se han alejado los votantes en sus ansiedades por el estado de la economía.

“McCain lo mismo que Bush”

Bush dijo ayer que él mantendría las fuerzas en Irak prácticamente intactas hasta que el próximo presidente se haga cargo y delineó un pequeño incremento de tropas en Afganistán.

En un acto de campaña en Ohio, Obama respondió inmediatamente, diciendo que el anuncio significa que los contribuyentes “continuarán pagando 10.000 millones de dólares al mes en Irak mientras que el gobierno iraquí preserva un superávit de 79.000 millones de dólares”.

“Ahora, la opción para el pueblo estadounidense no puede ser más clara. John McCain ha estado hablando mucho acerca de cambio, pero el propone cuatro años más de la misma política exterior que hemos tenido bajo George Bush. El senador McCain continuará el abrumador enfoque en Irak que ha distraído nuestra atención de los terroristas que realmente nos atacaron el 11 de septiembre”, dijo.

Obama además habló el martes de su programa de reforma de la educación, centrándose en una importante preocupación de los votantes.

Obama está cuestionando el historial de McCain en los esfuerzos por mejorar la educación.

Obama adoptó un tema usual de los republicanos, prometiendo doblar los fondos federales para escuelas públicas administradas privadamente y acusando a McCain de no haber hecho nada en su largo término en el Senado para mejorar la educación de los estudiantes norteamericanos.

Esas escuelas son un tópico de la campaña porque generalmente están en conflicto con la política tradicional en Estados Unidos de proveer fondos federales para escuelas públicas administradas por las autoridades locales.