•  |
  •  |
  • END

El presidente Evo Morales pidió ayer miércoles la expulsión del embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, tras declararlo “persona no grata”, bajo la acusación de alentar el separatismo y división en Bolivia, en la peor crisis diplomática entre ambos países.

“Sin miedo al imperio, hoy declaro al señor Goldberg persona no grata, pido a nuestro canciller (..) enviar hoy al embajador (un mensaje) haciendo conocer la decisión del gobierno nacional, de su Presidente para que urgentemente retorne a su país”, dijo ayer miércoles Morales en un acto público en la casa de Gobierno.

“El que busca la división de Bolivia es el embajador de Estados Unidos”, agregó, acusándolo de promover los disturbios en cinco de los nueve departamentos del país.

En Washington, un vocero del Departamento de Estado calificó de “infundadas” las acusaciones contra Goldberg.

Mientras, por ahora la embajada en La Paz no emitió ningún comentario.

Fuego cruzado
Morales está sometido a fuego cruzado por los líderes de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Chuquisaca, que rechazan el proyecto de nueva Constitución que pretende hacer aprobar en un referendo en enero.

Además, los opositores piden al presidente devolver unos 166 millones de dólares de fondos públicos, nacidos de un impuesto petrolero, que el gobierno usa para pagar una bonificación anual a los ancianos.

El gobierno señaló, en horas previas, que los cortes de rutas, choques entre jóvenes de derecha y militares, y tomas de oficinas públicas y aeropuertos en esas regiones forman parte de un “golpe civil-prefectural”, y que incluso se busca una “guerra civil”.

Ahora, al acusar a Goldberg de promover la división, Morales reinstala los constantes roces que sostuvo con Estados Unidos desde que llegó al poder en enero de 2006.

“Este señor es experto en alentar conflictos separatistas”, aseguró el gobernante, agregando que el embajador cumplió misiones diplomáticas entre 1994 y 1996 en Bosnia, y entre 2004 y 2006 en Kosovo, donde se “consolidó la independencia de esa región, dejando miles de muertos”.

La cancillería boliviana protestó a fines de agosto por reuniones sostenidas con el prefecto de la región de Santa Cruz, Rubén Costas, líder de la oposición.

Previamente, en junio, Goldberg había sido llamado en consultas a Washington luego de que manifestantes oficialistas hostigaran la embajada en La Paz ante la aparente complacencia del gobierno.

Posteriormente, Goldberg continuó reuniéndose con los gobernadores Savina Cuéllar (Chuquisaca) y Mario Cossio (Tarija), férreos opositores a Morales.

Supuesto respaldo de EU a protesta
Tras denunciar que está en marcha un “golpe civil-prefectural”, el gobierno boliviano también aludió a supuestos respaldos del gobierno estadounidense a las causas de las cinco regiones rebeldes, al revelar viajes de dirigentes cívicos bolivianos a Estados Unidos.

El ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, acusó el martes al líder del comité civil-empresarial de Santa Cruz, el empresario Branko Marinkovic, de fomentar tomas violentas de oficinas tras retornar de Miami.