•   Damasco  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El ejército sirio desplegaba este miércoles importantes medios para tomar el control total del enclave rebelde de Homs y reconquistar la ciudad estratégica de Maaret al Nooman, en un conflicto que amenaza además con degenerar en una guerra abierta con Turquía.

El comandante del ejército turco, el general Necdet Özel, amenazó a Siria con una "respuesta aún más enérgica" en caso de continuar los disparos hacia territorio turco, como los que desde hace varios días provocaron réplicas de Ankara.

En Homs (centro), considerada como "la capital de la rebelión", las fuerzas del régimen de Bashar al Asad bombardeaban el casco antiguo y los barrios periféricos donde están atrincherados los rebeldes, según indicó el Observatorio sirio de Derechos Humanos (OSDH).

"Homs podría ser declarada provincia segura en las próximas horas o días, después del avance del ejército en todas las arterias de la ciudad y de su provincia", afirmó el cotidiano Al Watan, dando a entender que las tropas de Asad preparaban la ofensiva final.

Las fuerzas del régimen bombardean desde hace cinco días los barrios aún en manos de los rebeldes, donde hay miles de civiles atrapados, advirtió el OSDH.

"Estamos totalmente rodeados, no hay escapatoria", dijo a la AFP un militante que se presenta como Anu Bilal, residente en el casco antiguo de la ciudad.

Según el diario oficialista Al Baas, las tropas "limpiaron nuevos sectores" de Homs y los "terroristas huyen por las cloacas" de la ciudad.

Damasco asimila la rebelión al "terrorismo" financiado por el extranjero y afirma que es obra de grupos yihadistas procedentes de otros países.

Refuerzos hacia Maaret al Nooman

Paralelamente, el ejército sirio enviaba refuerzos hacia la ciudad de Maaret al Nooman, que la víspera cayó en manos de los rebeldes, indicó el presidente del OSDH, Rami Abdel Rahman.

Esa localidad de la provincia de Idlib tiene carácter estratégico pues por ella pasan obligatoriamente los refuerzos enviados desde Damasco hacia Alepo (norte). Las regiones rurales en torno a Alepo están en manos de la rebelión.

En un clima de tensión extrema entre Ankara y Damasco, el jefe del ejército turco amenazó a Siria con una "respuesta aún más enérgica" si continuaba sus disparos hacia territorio turco, informaron las cadenas de televisión.

"Hemos replicado (a los disparos sirios). Si continúan, replicaremos de manera aún más enérgica", dijo el general Özel en el poblado fronterizo turco de Alçakale (sureste), donde un bombardeo sirio mató a cinco civiles el 3 de octubre.

Desde entonces, el ejército turco responde a cada disparo sirio contra su territorio.

El martes, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, llamó a Turquía y Siria a "evitar la escalada" y a dar muestras de "moderación".

El CNS "estará muy pronto" en Siria

En el plano político, el Consejo Nacional Sirio (CNS), principal coalición de la oposición en el exilio, prevé instalarse dentro de poco en Siria en una región controlada por la rebelión, indicó a la AFP uno de sus responsables.

"Dentro de muy poco, nos instalaremos en Siria. Es cuestión de días", declaró Jamal al Ward, encargado de las relaciones con el Ejército Sirio Libre (ESL, formado por desertores del ejército sirio y por civiles armados).

El presidente del CNS, Abdel Baset Sayda, irá "regularmente (a Siria) y miembros del comité ejecutivo estarán aquí", explico Al Ward, de paso por Arme, poblado de la provincia de Idlib, fronterizo con Turquía y una de las principales bases de retaguardia de la rebelión.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moonm dijo el miércoles "temer" que la espiral de violencia en Siria deje el terreno libre para el terrorismo y para actividades criminales de todo tipo.

Ban también condenó los "atentados terroristas coordinados" de Damasco, donde el lunes un doble ataque suicida tuvo como objetivo una de las principales sedes de los servicios de inteligencia de la fuerza aérea, dejando decenas de muertos, según el OSDH.

Una fuente de los servicios de seguridad desmintió el balance, afirmando que los atentados habían sido desbaratados.

Según el secretario general de la ONU, el emisario internacional Lakhdar Brahimi debe ir dentro de poco a Siria donde al menos 32,000 personas han muerto en 19 meses de conflicto, según datos del OSDH.

El martes, los enfrentamientos en todo el país dejaron al menos 180 muertos, de ellos unos 84 civiles.