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  • Redacción Internacional / Efe

Países y personalidades de América celebraron la concesión hoy del Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea, al destacar el mérito de sus Estados y habitantes en la instauración de la paz y la democracia en el Viejo Continente.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, felicitó a la UE y destacó que la Europa “pacífica” y “unida” del siglo XXI “no sucedió por coincidencia”, sino que es fruto del “trabajo duro y la dedicación de los líderes y ciudadanos” de todo el continente.

“Si das un paso atrás y miras lo que ha sucedido en Europa en los últimos 60 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial es un logro notable”, dijo por su parte el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

México: “Atinado reconocimiento”

La canciller de México, Patricia Espinosa, señaló al felicitar a la UE que el galardón es un “atinado reconocimiento” a los Veintisiete por “su labor por la paz, la reconciliación, la democracia y los derechos humanos en Europa”.

El obispo mexicano de Saltillo, José Raúl Vera López, uno de los aspirantes a ganar el Nobel de la Paz, según la televisión pública noruega NRK, también celebró la concesión del galardón a la UE, al señalar asimismo que era algo “muy atinado”.

“Potencial unificador”

Desde Nueva York, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, subrayó que “la UE juega un papel central en ayudar a construir la paz, a salvar vidas, promover los derechos humanos y apoyar el desarrollo social y económico en el mundo”.

Ban calificó a la UE como un “socio indispensable” de Naciones Unidas que ha logrado más que su “sueño fundacional” de forjar un continente “unido y pacífico” tras dos guerras mundiales y se ha convertido en “motor de integración” uniendo naciones y culturas.

“Justo reconocimiento”

También Costa Rica celebró la concesión a la UE de ese “merecido galardón” que “ennoblece la causa de la paz y la búsqueda permanente de la convivencia civilizada entre las naciones en democracia y con respeto a los derechos humanos”.

Su colega de El Salvador, Hugo Martínez, felicitó asimismo a la UE por el Nobel de la Paz, al que calificó de un “reconocimiento importante” a su labor de refundación de Europa tras la última contienda mundial.

Una voz disonante

En una voz un tanto disonante, el Premio Nobel de la Paz de 1980 el argentino Adolfo Pérez Esquivel, consideró que la concesión del galardón a la Unión Europea no debe utilizarse para justificar acciones militares en otros continentes.

La concesión al Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea, UE, ha sido acogida con honor por la Comisión Europea, CE, con felicidad por la Presidencia del Consejo e incluso interpretada como un impulso al euro por la canciller alemana, Angela Merkel. Merkel calificó de “decisión maravillosa” la decisión del Comité Nobel y destacó su carácter de “impulso al euro”, como idea que va más allá de la mera “unión monetaria”.

Para el presidente de la Comisión Europea, CE, José Manuel Barroso, “es un gran honor para toda la UE y para sus 500 millones de ciudadanos ser galardonados con el premio Nobel de la Paz”.

Por qué la Unión Europea

El jurado que otorgó el Premio Nobel aseguró que “el mayor éxito” de la UE es haber logrado que “la paz, la democracia y los derechos humanos” hayan arraigado en Europa, y que la “guerra continental”, en referencia a la II Guerra Mundial, acabase en “la paz continental”.

La Unión Europea nació con el anhelo de acabar con los conflictos entre países vecinos tras el desastre de la Segunda Guerra Mundial. La fundación, en 1951, de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, CECA, constituyó el embrión de la UE actual.

Seis años después, en marzo de 1957, Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo fundaron en Roma la Comunidad Económica Europea, CEE, y la Comunidad Europea de la Energía Atómica, Euratom, y al año siguiente el Parlamento Europeo se reunió en Estrasburgo por primera vez.