Jorge Eduardo Arellano
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Los candidatos a la Casa Blanca, Barack Obama y John McCain abrieron ayer jueves una tregua en su batalla electoral para recordar en Nueva York, junto con sus habitantes, a las víctimas de los atentados del 11 de setiembre de 2001 contra el World Trade Center (WTC).

Las ceremonias del séptimo aniversario se iniciaron en el lugar donde las torres gemelas se derrumbaron, la Zona Cero, que serán visitadas durante el día por los candidatos demócrata y republicano, en una tregua excepcional, a menos de dos meses de las presidenciales de noviembre.

“Hoy conmemoramos una jornada en que el mundo se quebró”, declaró el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, antes de llamar al primer minuto de silencio a las 08H46 para conmemorar el instante en que el primer avión se estrelló contra una de las torres.

Otros tres momentos de silencio se realizaron en la mañana, al momento en que el segundo avión tocó la segunda torre (09H03), y luego cuando los rascacielos se derrumbaron (09H59 y 10H29).

Se implementaron medidas de seguridad especiales en toda la zona al sur de Manhattan, y los alrededores de Wall Street fueron cerrados desde el alba.

Al son de un violonchelo, violines y flautas, los familiares de las víctimas se sucedieron en el micrófono, con una cinta blanca en la solapa, para evocar brevemente, sollozando, a un padre, un hermano, una hija, o un colega.

Bus en el Pentágono
Por su parte, el presidente estadounidense George W. Bush inauguró el primer memorial a las víctimas del 11 de setiembre en el Pentágono, cuando un avión secuestrado se estrelló contra el departamento de Defensa, dejando 184 muertos además de los cinco secuestradores.

“Uno de los peores días en la historia de Estados Unidos en el que ocurrieron algunos de los actos más valerosos en la historia de Estados Unidos”, dijo. “Siempre honraremos a los héroes del 11 de setiembre y aquí, en este lugar sagrado prometemos nunca olvidar su sacrificio”.

Tras un minuto de silencio, un oficial de la Marina hizo sonar un campanazo por cada una de las víctimas del ataque contra el Pentágono, que ocurrió justo después de que los dos aviones se estrellaran contra las torres gemelas de Nueva York. Un cuarto avión secuestrado se estrelló en un descampado en Pensilvania.