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  • Agencias

Durante el primer encuentro, los delegados de las FARC tocaron temas que son sensibles y que van más allá de la mesa de diálogo.

“No hemos cometido crímenes contra el pueblo”, aseveró Iván Márquez, número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. “Las FARC deberán darle la cara a las víctimas”, respondió De la Calle, vicepresidente entre 1994 y 1996.

“En los discursos vemos lo difícil que será el camino. Ni el Estado puede lavarse las manos frente a las víctimas, ni la guerrilla tampoco”, comentó a la AFP el parlamentario de izquierda y activista de los derechos humanos, Iván Cepeda.

“La voz de las víctimas va a ser esencial en este proceso. Creo que con paciencia y perseverancia podemos llegar a ello”, agregó.

Inicio difícil

Para Román Ortiz, profesor en Ciencias Políticas de la Universidad de los Andes, con su discurso la guerrilla pasó “por encima de la agenda que inicialmente se firmó”.

“Su principal objetivo es tratar de ampliar las negociaciones a temas que no estaban en la agenda inicial, pero también alargarlas en el tiempo. Un proceso de paz es complicado por definición, pero el arranque de esas negociaciones demuestra que las discusiones van a ser difíciles y que se tendrá que volver al realismo”, dijo Ortiz a la AFP.

Este será el cuarto intento en 30 años, de lograr un acuerdo de paz con las FARC. Las conversaciones que se deben desarrollar sin interrupción en La Habana a partir del 15 de noviembre tienen una agenda de cinco puntos: desarrollo rural, drogas ilícitas, garantías de participación política, víctimas, y fin del conflicto.

Congreso promete a FARC no ir a la cárcel a cambio de la paz
Elespectador.com
El Congreso de la República de Colombia, en la apertura de los diálogos de paz entre el Gobierno y las FARC, advirtió que a cambio de la paz, algunos de los integrantes de la guerrilla no irían a prisión y mejor podrían participar activamente en las próximas elecciones.
El presidente del Senado, Roy Barreras Montealegre, dijo que “algunos de los combatientes no tendrían penas privativas de la libertad”.
“Es posible que a cambio de la paz, algunas personas de las FARC no vayan a prisión y vayan mejor a las urnas (…) el marco para la paz permite la aplicación de justicia transicional y mecanismos alternativos de justicia que pueden llegar hasta la suspensión de la pena y eventual participación política de los combatientes, excluyendo a los responsables de crímenes de lesa humanidad”, aseguró en rueda de prensa.
Sin embargo, ratificó que no habrá indultos ni amnistías ni leyes de punto final o leyes de perdón y olvido.