•   Nueva York, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Microsoft lanza mañana una versión muy retocada de su producto estrella, el sistema operativo Windows, en una apuesta arriesgada con la que espera ganar el terreno perdido con su tardía llegada al mercado móvil, dominado por sus rivales Apple y Google.

El lanzamiento coincide con la entrada del gigante informático en el mercado de las tabletas, con un producto bautizado Surface y claramente posicionado para competir con el iPad de Apple.

Microsoft tiene una visión a lo grande, con un evento de lanzamiento previsto para este jueves en Nueva York y gastos de marketing estimados, según la revista Forbes, en entre 1,500 y 1,800 millones de dólares. Windows 8 estará disponible en 109 lenguas en el mundo entero.

"Es un producto absolutamente esencial", afirma Bill Gates, cofundador de Microsoft y presidente de su consejo de administración, en una entrevista publicada el lunes en la página de internet de Microsoft. "Lleva Windows al mundo táctil".

El sistema operativo de Microsoft todavía está presente en el 90% de las computadoras personales del mundo. Pero éstas se encuentran en constante desaceleración frente a los aparatos móviles, que a menudo presentan pantallas táctiles, como las tabletas o los teléfonos inteligentes.

Pero si se tienen en cuenta estos nuevos dispositivos, que utilizan sobre todo el sistema operativo de Google -Android- o de Apple -iOS-, la porción de mercado de Microsoft cae dramáticamente a un 30%, según estima el instituto de investigación Forrester.

Entre los cambios emblemáticos revelados por los medios se encuentra la supresión del menú de inicio que será reemplazado por una serie de botones en la pantalla.

El sistema "parece bien adaptado a las nuevas formas de aparatos informáticos como las tabletas, incluso cuando hay quien se pregunta si es adecuado para las computadoras personales y los portátiles tradicionales", señala el instituto Gartner.

Período de aprendizaje
La acogida podría ser reservada entre los clientes tradicionales de Windows, potencialmente desconcertados ante la importancia de los cambios.

"Todo el mundo se verá sometido a un período de aprendizaje, algo que podría perjudicar a Microsoft", previene el analista independiente Jeff Kagan.

En cuanto al público en general, Frank Gillett anticipa que "la perspectiva de un aprendizaje para la nueva interfaz podría empujar a algunos a buscar otras soluciones".

Los fabricantes de aparatos electrónicos, afectados de lleno por la caída del mercado de las computadoras personales, tienen altas expectativas con Windows 8: Microsoft indicó la semana pasada haber recibido casi 800 millones de dólares en preventas del sistema, es decir, una alza del 40% frente a la versión precedente, el Windows 7.