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  • AFP

El gobierno y los rebeldes sirios aceptaron este jueves observar un alto el fuego de cuatro días a partir del viernes, aunque su cumplimiento se anuncia incierto, ya que se reservaron el derecho a responder si la otra parte ataca.

Los rebeldes, que en su mayoría manifestaron su acato de la tregua propuesta por el mediador Lakhdar Brahimi durante la fiesta musulmana del Aid al Adha, dijeron este jueves que la respetarían, advirtiendo que si el ejército "dispara aunque sea una bala, responderán con cien".

El ejército dio también su acuerdo formal a la tregua, del viernes al lunes, reservándose igualmente un derecho de respuesta en caso de disparos insurgentes contra los civiles y la fuerzas gubernamentales o de ataque a los bienes públicos y privados.

Sin embargo, el miércoles, el grupo islamista Frente al Nosra, que reivindicó numerosos atentados contra el régimen sirio, rechazó de plano la tregua.

Ante la fragilidad del anuncio, la ONU dijo que espera "de todo corazón" que la tregua se cumpla, según Martin Nesirky, portavoz del secretario general de la Organización, Ban Ki-moon.

Tanto Estados Unidos, que pide la partida del presidente sirio Bashar al Asad, como Irán, firme apoyo de Damasco, saludaron el anuncio de tregua y desearon que se haga realidad.

Si el alto el fuego llega a observarse, sería el primero en ser respetado desde el comienzo en marzo de 2011 del movimiento contra el régimen de Bashar al Asad.

El anterior intento de tregua, el 12 de abril pasado por iniciativa de Kofi Annan, predecesor de Brahimi, quedó en papel mojado en apenas unas horas.