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  • EFE

Los países latinoamericanos enfrentan una “epidemia” de violencia infantil que causa la muerte de unos 80,000 niños al año, ante lo que se requieren medidas preventivas y mucha información, afirmaron hoy expertos iberoamericanos reunidos en Costa Rica.

"Infelizmente estamos en la región más violenta del mundo, donde 80,000 niños mueren (al año) por malos tratos", declaró a Efe la representante especial del secretario de Naciones Unidas sobre violencia contra los niños, la portuguesa Martha Santos.

La experta participó este jueves en San José en el seminario "Violencia infantil: fenómeno global que urge erradicar", en el marco de la XVII Asamblea General de la Federación Iberoamericana de Ombudsman (FIO).

"Esta es una gran oportunidad para reflexionar sobre las altísimas tasas de abuso e incidencia de la violencia sobre niños, jóvenes y adolescentes, pero también sobre las buenas prácticas de los países y compartirlas", comentó Santos.

Según la representante de la ONU, los Estados deben ejercer un "liderazgo fundamental" para erradicar la violencia infantil.

En ese sentido, destacó que la mayoría de las naciones iberoamericanas se ha comprometido a adoptar una agenda nacional para prevenir la violencia infantil, aunque pocos países cuentan ya con legislación que prohíba la violencia en todas sus formas.

Resaltó que en muchos países latinoamericanos los niños son corregidos con malos tratos porque sus papás "no conocen otra forma", ante lo que son necesarios programas educativos para los padres.

"Hace falta mejor información. La violencia sigue siendo invisible, socialmente aceptada, no se hacen quejas ni investigaciones y no se lucha contra la impunidad", expresó Santos.

La representante de la ONU dijo que la violencia traerá consecuencias "dramáticas" en la de un niño en el ámbito de salud mental y emocional, y que en algún momento puede llegar hasta el intento de suicidio.

En la Asamblea General de la FIO participan defensores del pueblo y comisionados de Derechos Humanos iberoamericanos, así como representantes de la Unicef, de la ONU y de la Organización de Estados Americanos (OEA).
 
En el encuentro, de un solo día, participan defensores del pueblo, defensores de los habitantes y comisionados de derechos humanos de Andorra, Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico y Venezuela.