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El candidato presidencial republicano, Mitt Romney, y el senador cubano-estadounidense Marco Rubio intentaron persuadir a los votantes del clave estado de Florida, en un bastión demócrata y corazón de la comunidad hispana.

"Cuando yo sea presidente vamos a dejar de tomar prestado a China y me voy a asegurar de que América sea de nuevo un país fuerte donde gente de todo el mundo venga a hacer negocios", dijo Romney, en un discurso en el que atacó duramente al presidente y candidato a la reelección, Barack Obama.

"La gente reconoce que estas son unas elecciones muy importantes y de cosas grandes y cuando digo grandes, me refiero a ustedes, y de cómo estas elecciones cambiarán las cosas que más les importan", dijo Romney, añadiendo que en contraste "el Presidente Obama se la pasa perdiendo el tiempo hablando de Big Bird en vez de afrontar los asuntos importantes".

"Él prometió que la suya sería una presidencia bipartidista, pero lo que hemos visto en los pasados cuatro años es división", dijo Romney, quien provocó aplausos de la audiencia, conformada en su mayoría por anglosajones y pocos hispanos.

Romney dijo que los ciudadanos estadounidenses están hartos de la situación económica actual, "con las cabezas de familias obligados a tener hasta dos trabajos para poder mantenerse", y prometió que devolverá a EEUU la prosperidad perdida.

"Ellos cantan cuatro años más", dijo refiriéndose a la campaña demócrata de más tiempo para arreglar la economía. "Nosotros decimos sólo diez días", aludiendo así a los días que restan para las elecciones del seis de noviembre.

Romney dijo que si llega a la presidencia apoyará a los empresarios, y destacó el espíritu emprendedor de los hispanos, "y de los puertorriqueños".

Junto con el Senador Marco Rubio, Romney pidió a la comunidad hispana de Kissimmee a que salgan a votar temprano y habló sobre los sacrificios que han hecho las tropas militares y los veteranos.

Hablando en español, Marco Rubio, por su lado, dijo a la audiencia que no dejaba de aplaudirlo que, "estamos aquí porque sabemos que los Estados Unidos necesita una recuperación verdadera y esa sólo es posible con un presidente como Mitt Romney".

Rubio se enteró nada más finalizar el acto electoral que su hija Amanda, de 12 años, había sufrido un accidente y había sido trasladada a un hospital en helicóptero. La joven se encuentra en estado estable, según fuentes de la campaña, que añadieron que Rubio abandonó repentinamente la comitiva republicana.

Asimismo, Romney se ha visto obligado a suspender todos sus mítines de campaña en Virginia ante la llegada inminente del huracán "Sandy".