elnuevodiario.com.ni
  •   El Cairo  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Los jueces se sumaron hoy, con una huelga indefinida, a la oposición que ha tomado la plaza cairota de Tahrir, en su rebelión contra la decisión del presidente egipcio, Mohamed Mursi, de situarse sobre la ley y blindar sus poderes.
       
Cada día se le abre una nueva vía de agua al presidente, que promulgó una declaración constitucional el jueves con la intención, precisamente, de esquivar a los jueces en la redacción de la nueva Constitución.
       
El poderoso Club de Jueces, la principal asociación de magistrados del país, decidió hoy suspender el trabajo de todos sus afiliados en tribunales y fiscalías y expulsar a quien no secunde el paro.
       
En un comunicado, la organización instó al Consejo Supremo de la Justicia, máximo órgano de gobierno de la judicatura, a que "retire la confianza" a quienes no detengan su trabajo.
      
Con esta medida de fuerza, los jueces -que ya bajo Hosni Mubarak fueron la institución del Estado que ofreció mayor resistencia al autoritarismo del régimen- pretenden que Mursi dé marcha atrás de "inmediato" y anule su declaración constitucional.
       
Asimismo, la asociación exigió que la retractación incluya todos los decretos difundidos el jueves, especialmente el que destituyó al polémico fiscal general, Abdelmeguid Mahmud.
       
En su acta constitucional, Mursi se otorgó la potestad de cesar al fiscal general, lo que hasta ahora era una prerrogativa judicial, y reemplazó a Mahmud, criticado como un resabio del régimen de Hosni Mubarak, por el juez Talaat Ibrahim.
       
En los escasos cinco meses que lleva como presidente Mursi ya se ha topado en dos ocasiones anteriores con los jueces, y en ambas salió malparado.