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  • AFP

El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, inició este miércoles una visita a Brasil reclamando en una nota de prensa un trato energético más justo y que su país reciba más beneficios de la gigante hidroeléctrica binacional Itaipú.

"Propusimos al presidente (brasileño) Luiz Inacio Lula da Silva reorientar Itaipú rumbo al nuevo tiempo de integración, reparando el tratamiento inicuo, ineficiente y corrupto que promovieron las dictaduras militares del pasado", afirma Lugo en un artículo del diario Folha de Sao Paulo.

Uno de los grandes temas que llevó a Lugo la presidencia el 15 de agosto fue la denuncia del tratado que rige la hidroeléctrica, firmado en 1973 cuando en ambos países regía la dictadura, y el reclamo de multiplicar al menos por cinco los 300 millones que Paraguay recibe por la energía que no utiliza.

"Un trato más justo en Itaipú traerá ganancias a Paraguay, y también beneficios a toda la región, en particular a Brasil, que tendrá un vecino sin tantos problemas ni convulsiones sociales y con oportunidades de inversión", señala el mandatario.

Lugo alega que necesita de la "cooperación internacional" para cumplir sus compromisos de "producir las transformaciones reales que Paraguay precisa para resolver los problemas fundamentales de la exclusión, la pobreza y la injusticia social que alcanzan a la mayoría de nuestro pueblo".

Deja claro que la reorientación de la agenda internacional de su país contempla "la recuperación de sus recursos estratégicos", pero también estima que propiciará "una agenda nueva y positiva en la relación bilateral con Brasil".

En su primer viaje itnernacional desde que asumió la presidencia, Lugo desembarcó el miércoles en la poderosa Federación de Industrias de Sao Paulo para hacer una presentación, y en la tarde debía reunirse con Lula en Brasilia.

Itaipú, la mayor hidroeléctrica del mundo en funcinamiento, abastece el 19% de la electricidad que consume Brasil. Paraguay apenas utiliza 5% de su producción, y vende el resto de lo que le corresponde a su vecino.

Brasil defiende que es justo el precio que paga, pero ofreció aumentar la cooperación para el desarrollo.