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El presidente venezolano, Hugo Chávez regresó el viernes a Caracas, tras someterse a un tratamiento en Cuba, a días de unas regionales en las que busca carta blanca para profundizar su plan socialista con un triunfo total sobre la oposición, que pelea por conservar sus bastiones.

“Estamos a ocho días de la victoria”, declaró Chávez a su regreso, poniendo fin a 22 días de ausencia de la escena pública debido a sus problemas de salud.

El chavismo es favorito para revalidar en los comicios del día 16 su mayoría en las 23 gobernaciones, pero su meta es arrebatar a la oposición Zulia (noroeste), Carabobo (norte) y especialmente Miranda, el populoso estado que abarca parte de Caracas y es gobernado por el líder opositor Henrique Capriles.

La oposición se juega mucho

“Para la oposición, perder Zulia solo sería malo, pero Miranda sería demoledor. Sacaría fuera de juego, al menos temporalmente, a Capriles, un hueso muy duro de roer”, dice a la AFP el presidente de la firma Datanálisis, Luis Vicente León.

Las encuestas, muy dispares en Venezuela, se inclinan en su mayoría por una victoria opositora en Miranda y Zulia, mientras en Carabobo el chavismo podría alzarse con un triunfo.

El presidente, reelegido cómodamente contra Capriles el siete de octubre, no ha participado hasta ahora en la campaña debido a sus problemas de salud que se iniciaron con un cáncer detectado a mediados de 2011 y del que se desconoce su ubicación.

Durante su propia campaña, pese a la enfermedad, Chávez, de 58 años y con 14 en el poder, protagonizó una treintena de mítines en los que derrochó energía y se le vio hasta bailando y cantando, sorprendiendo a muchos venezolanos que lo habían visto implorar “vida” a Dios apenas unos meses antes.

Chávez es un “imán” para captar votos y su campo necesita movilizar a sus militantes para tener opciones de ganar en algunos feudos opositores como Miranda, donde su candidato es el exvicepresidente Elías Jaua, subraya León.

Para la oposición, que gobierna en siete de los 23 estados, entre estos los más poblados, un “status quo” permitiría consolidar el liderazgo de Capriles y mantener sus espacios de poder frente al chavismo, que controla además el Parlamento y los medios de comunicación públicos, explica León.

En cambio, si el chavismo triunfara en los bastiones opositores, “daría a Chávez una oportunidad gigante de consolidar la Revolución y bajo esa excusa, podría haber una convocatoria para un referéndum constitucional”, agrega.

La Constitución actual establece que deben realizarse elecciones en un plazo de 30 días si el Presidente de la República fallece en los primeros cuatro años de los seis de su mandato. En los otros dos, el Vicepresidente asume el puesto.

¿Táctica?

El retorno de Chávez la madrugada del viernes, cuando la ola de rumores sobre su estado de salud era ya imparable tras nueve días de tratamiento en Cuba, fue interpretado por analistas como un movimiento político para irrumpir en la campaña, captar la atención del país y capitalizar el voto.

“Chávez se hizo el muerto como las lagartijas para que el enemigo se descuidara y hacer una jugada imprevista”, afirma a la AFP Carmen Beatriz Fernández, Presidenta de la consultora DataStrategia.

“Independientemente de que se implique ahora en actos de masa (electorales), ha logrado que los ojos del país se centren en él y eso beneficia al chavismo”, agrega.

La sucesión

“Esté o no realmente grave, Chávez necesita una sucesión asegurada para implantar su revolución que es a largo plazo”, señaló a AFP el presidente de la firma Datanálisis, Luis Vicente León.