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  • AFP

El papa Benedicto XVI pidió ayer a las iglesias americanas que se preocupen por problemas cruciales como el narcotráfico, el comercio de armas y las desigualdades.

“¿Cómo no preocuparse por las dolorosas situaciones de emigración, desarraigo o violencia, especialmente las causadas por la delincuencia organizada, el narcotráfico, la corrupción o el comercio de armamentos? ¿Y qué decir de las lacerantes desigualdades y las bolsas de pobreza provocadas por cuestionables medidas económicas, políticas y sociales?”, se preguntó el Papa ante unos 40 obispos del continente americano, reunidos en la Basílica de San Pedro.

El Sumo Pontífice afirmó también que “la educación y promoción de una cultura por la vida, es urgencia fundamental ante la difusión de una mentalidad que atenta contra la dignidad de la persona y no favorece ni tutela la institución matrimonial y familiar”.

En total, 250 participantes, entre ellos 40 obispos --algunos de ellos cardenales-- de América del Norte, Central y del Sur están reunidos hasta el miércoles en el Vaticano para establecer vínculos más fuertes y “revitalizar” su patrimonio común.

Las iglesias más ricas del Norte están invitadas a ayudar a las del Sur, que a su vez pueden revitalizar a aquellas en una época de secularización y de emigración hacia el Norte.

El cardenal canadiense Marc Ouellet, Presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, dirige este congreso “Ecclesia in América”, que concierne a más del 50% de los fieles de la iglesia católica. También se abordará el desafío que representa la proliferación de sectas en Sudamérica.

La iniciativa tiene el apoyo del rico movimiento conservador laico de los Caballeros de Colón, que agrupa a 1,3 millones de fieles en Estados Unidos.

Es necesario

“La educación y promoción de una cultura por la vida es una urgencia fundamental, ante la difusión de una mentalidad que atenta contra la dignidad de la persona y no favorece ni tutela la institución matrimonial y familiar”, dijo el papa Benedicto XVI.