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  • EFE

El Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, defendió la polémica construcción en la zona E1 de Cisjordania, condenada hoy por la UE, y acusó al mundo de doble rasero al criticar los asentamientos judíos mientras guarda silencio ante los llamamientos de Hamás a la destrucción de Israel.

Netanyahu se preguntó “dónde están las resoluciones de la ONU cuando el líder de Hamás habla abiertamente de destruir a Israel”, en referencia a las declaraciones del jefe de ese grupo extremista, Jaled Meshal, el pasado sábado en las que defendió “liberar toda Palestina” desde el río Jordán hasta el Mediterráneo.

“No podemos aceptar que cuando los judíos construyen casas el mundo se alce en contra y cuando se llama a la destrucción de Israel todo el mundo se calle”, aseveró el primer ministro en referencia a la condena de la comunidad internacional a los recientes anuncios de construcción de nuevas colonias israelíes, en su encuentro anual con la prensa extranjera acreditada en Israel.

Ante ello, el jefe del Ejecutivo afirmó que Israel “continuará defendiendo su seguridad y sus intereses” y reafirmó sus planes de construir en la polémica área E1, entre el gran asentamiento judío de Male Adumim y Jerusalén Este, a los que la Unión Europea se opuso hoy “firmemente” y que también han recibido la condena de Estados Unidos.

Según Netanyahu, todos los gobiernos israelíes han tratado de construir en esa área y “es aceptado por todos, incluso por los propios palestinos”, que esas zonas “quedarán como parte de Israel en cualquier acuerdo final de paz”.

El primer ministro aseveró que la Resolución de la ONU que aprobó el reconocimiento de Palestina como Estado Observador No Miembro, “ignora la seguridad de Israel”, al tiempo que acusó a los palestinos de haber “evitado” negociar la paz en los últimos años.

A su juicio, los palestinos han eludido ir al diálogo con Israel “poniendo precondiciones año tras año” y la iniciativa en la ONU es “el siguiente paso para evitar la negociación”.

Respecto a la cuestión iraní, Netanyahu aseguró que, en sus últimos cuatro años de Gobierno, ha “aumentado la conciencia general de que Irán es una amenaza que el mundo no puede permitir”.