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Tres violentas pandillas involucradas en un proceso de paz se comprometieron este viernes a desistir de cometer agresiones y actos ilícitos en Apopa, en el norte de San Salvador, primera ciudad que pretenden convertir en zona libre de violencia, según una declaración que firmaron sus líderes.

Las pandillas Barrio-18, Mara Salvatrucha (MS-13) y La Máquina prometen no cometer ilícitos, como “robo, extorsiones, saqueos y hurto en general”, según el texto leído por un pastor evangélico ante unos 300 pobladores y miembros de esos grupos, en un acto en la plaza central de la ciudad, 12 kilómetros al norte de la capital, constataron periodistas de la AFP.

“Nos comprometemos también a que ninguno de nuestros miembros o simpatizantes caigan en algún ilícito en el mercado (centro de extorsiones) y en los alrededores (de Apopa)”, aseguró la declaración leída por el pastor José Umaña.

“Todos nuestros jonboy (miembros) estarán sujetos al compromiso con el municipio y zonas aledañas y controladas por nosotros a no meterse con los vecinos (ni) familiares que los visiten”, añadió el escrito.

Las pandillas (maras) se comprometieron, además, a que sus miembros “no se metan con ningún comerciante” ya sea formal o informal en Apopa, ni por “problemas personales o territoriales”, ni “por ser familiar de integrante” de los grupos rivales, “siempre y cuando este familiar se dedique nada más a trabajar”.

En el documento, los tres grupos advierten que, en caso de que uno de sus miembros “quebrante” lo acordado, la mara a la que pertenece “reaccionará de inmediato” y “sancionaremos o castigaremos conforme a nuestros lineamientos o reglas de nuestra pandillas según la falta cometida”.

Tras el anuncio, el alcalde de Apopa, Elías Hernández, y los pobladores que se hallaban en la plaza, frente a la alcaldía y a la iglesia católica de la ciudad, respondieron con un sonoro aplauso.

Con este compromiso, Apopa, de 131,000 habitantes, se convertiría en el primer municipio libre de extorsiones y de otro tipo de violencia en el país, según los promotores del pacto.

2,500 vidas salvadas

La tregua entre pandillas, iniciada el pasado 9 de marzo bajo la mediación del vicario castrense Fabio Colindres, y del excomandante guerrillero Raúl Mijango, permitió bajar de 14 a 5.5 los homicidios por día en El Salvador. “Desde que se inició la tregua hasta el 31 de diciembre de 2012, impedimos que 2,519 salvadoreños perdieran la vida en la vorágine de violencia”, declaró Mijango a la AFP.