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  • AFP

Potencias occidentales y países africanos saludaron la decisión de París de intervenir militarmente en Mali, donde Francia se expone a sufrir bajas, en momentos en que varios franceses permanecen secuestrados en África.

Los ocho franceses secuestrados en la zona del Sahel son considerados cruciales, en particular tras lo ocurrido en Somalia, donde un comando francés fracasó este sábado al intentar liberar a un rehén, muerto a manos de sus captores, según París.

Si bien Francia desmintió que hubiera un vínculo con la intervención en Mali, el fracaso de este intento aumentó la preocupación de los familiares de los franceses secuestrados.

Contrariamente a lo ocurrido durante los siete meses de incursiones aéreas francesas en el conflicto en Libia en 2011, donde Francia no tuvo bajas, un militar francés, un piloto de helicóptero, murió el viernes, primer día de la intervención francesa en Mali.

Francia apoya principalmente con sus aviones a las tropas malíes y ha llevado a cabo ataques aéreos el viernes y el sábado, con el fin de impedir el avance de columnas de camionetas todoterreno artilladas de los islamistas.

No obstante, la intervención francesa también es terrestre, pese a que París repetía desde hacía meses que no habría tropas desplegadas en el terreno en Malí.

Los primeros soldados franceses se desplegaron el viernes en Sevaré, en el límite entre el norte y el sur de Mali. También se desplegaron unidades francesas en Bamako, con el fin, entre otras cosas, de proteger a los 6,000 franceses que viven en la capital.

Según el ministro de Defensa francés, Jean-Yves Le Drian, en breve habrá cientos de militares en Bamako, los cuales podrían trasladarse a Mopti, en el centro del país, donde tienen lugar los combates.

París optó por intervenir directamente, como consecuencia del sorpresivo avance hacia el sur y Bamako de los grupos armados islamistas que controlan el norte del país desde el pasado verano boreal.

Así, el ministro de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius, estimó que "por primera vez se corría el riesgo de que terroristas se apoderaran de un Estado africano".

Londres, Berlín y Washington, que habían expresado anteriormente su escepticismo ante una posible intervención militar en Mali, saludaron la decisión francesa. Gran Bretaña y Alemania no tienen previsto participar en dicha intervención, pero Estados Unidos proyecta brindar apoyo logístico, en particular aviones no tripulados.

La Unión Africana (UA) también saludó la decisión francesa.

En cambio, Rusia estimó el sábado que cualquier operación militar en África tiene que realizarse bajo la égida de la ONU y de la UA.

Argelia, un país muy influyente en la región, que se mostraba reticente ante la perspectiva de que Francia interviniera militarmente cerca de su territorio, expresó este sábado su "inequívoco apoyo" a las autoridades de Bamako, sin mencionar la presencia de soldados franceses.

Francia lideró, junto a Estados Unidos y Gran Bretaña, la intervención militar en Libia en 2011.

Estas últimas semanas, Francia se había negado a apoyar militarmente al presidente centroafricano, François Bozizé, quien enfrenta una rebelión.