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  • AFP

El presidente de Guatemala, Otto Pérez, reconoció este lunes que la inseguridad que golpea al país es una materia pendiente de resolver para su administración, al presentar su primer informe de labores tras un año al frente del gobierno.

En una actividad en el Palacio de la Cultura, Pérez rindió su evaluación ante el cuerpo diplomático, empresarios, diputados e invitados especiales de distintos sectores.

Admitió que se han dado "pasos pequeños" contra la inseguridad, aunque destacó que se redujeron los niveles de desnutrición infantil y aumentó la inversión en programas sociales.

"Una de las principales preocupaciones de la sociedad guatemalteca lo es sin duda la inseguridad", dijo, la cual deja unos 16 muertos al día, uno de los promedios más altos de Latinoamérica.

No obstante, destacó que bajo la coordinación de tareas entre policías, soldados, Fiscalía y Corte Suprema de Justicia, se redujeron en 10% los homicidios el año pasado, con 526 menos que en 2011.

Citó como uno de sus logros la implementación de las Fuerzas de Tarea, integradas por soldados y policías en áreas conflictivas de la capital, como la zona 18, donde, según afirmó, los hechos delictivos bajaron casi 75% en los últimos tres meses.

Pérez se atribuyó la propuesta de posicionar el debate internacional de buscar nuevas formas para enfrentar a los narcotraficantes, incluyendo la despenalización de drogas.

En cuanto a la salud indicó que la implementación del Plan Hambre Cero, con apoyo de la comunidad internacional, permitió bajar de 22 a 11 la tasa del mortalidad por cada 1,000 casos de desnutrición aguda registrados.

Subrayó que su gobierno mantuvo programas sociales del anterior, como entrega de bolsas con comida, que fueron institucionalizados con la creación del Ministerio de Desarrollo Social.

"El gasto social más alto de los últimos 7 años fue realizado en el 2012 (...) logramos aumentar un 6,2% respecto al año anterior", al invertir 3.125 millones de dólares, detalló.

Respecto a la economía, mencionó que un pacto fiscal aprobado oxigenó las finanzas del Estado y se redujeron los préstamos, y destacó la creación de 123.847 empleos formales junto al crecimiento de 26,9% de la inversión extranjera directa, aunque sin precisar cifras.

Pérez arremetió contra sectores de la oposición política calificándola como "artera" y mencionó que grupos antagónicos han demostrado una "actitud destructiva" con intereses "egoístas" que no ayudan al país.

Pérez no se presentó ante el Congreso a rendir el informe pero envió el documento a los diputados.

Afuera del edificio, un centenar de personas se manifestaron contra su labor aunque no hubo incidentes con las fuerzas policiales que restringieron el tránsito vehicular en las cercanías.