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  • EFE

La crisis de los rehenes que estalló el pasado miércoles en las instalaciones de gas argelinas de In Amenas, en el sureste del país, la primera de su género desde la sangrienta década de los 90, finalizó ayer de manera dramática con la muerte de los últimos siete cautivos extranjeros.

Fuentes de los servicios de Seguridad argelinos afirmaron que el último asalto se produjo ante la certeza de que los terroristas (integrantes de una célula salafista escindida de Al Qaeda en el Magreb Islámico, AQMI) habían decidido suicidarse en grupo tras perder toda esperanza de escapar con los rehenes, una vez que se comprobó que habían comenzado a asesinar a los secuestrados.

La agencia oficial, APS y la televisión estatal argelina confirmaron que las Fuerzas Especiales del Ejército lanzaron esta mañana la última operación contra los 11 hombres armados que todavía se resistían en una zona de las instalaciones, fuertemente armados y con explosivos adosados al cuerpo, según habían asegurado los propios asaltantes.

Sin embargo, según las fuentes de Seguridad, cuando las Fuerzas Especiales intervinieron y mataron a los terroristas de la denominada brigada de “Los que firman con sangre”, los siete rehenes, cuyas nacionalidades aún se desconocen, ya estaban muertos.

Mueren 23 rehenes

Un comunicado del Ministerio del Interior difundido tras el fin del asalto, en la operación de rescate, que comenzó el jueves y finalizó ayer a mediodía, murieron al menos 23 rehenes argelinos y extranjeros, cuyas identidades no han sido reveladas, y 32 terroristas.

Asimismo, fueron rescatados 107 trabajadores extranjeros y 685 argelinos. Al parecer, el grupo armado también intentó provocar un incendio en la planta que los trabajadores apoyados por fuerzas del Ejército lograron sofocar.

La compañía estatal Sonatrach, que explota la planta de gas junto a la británica BP y la noruega Statoil, aseguró en un comunicado que los agresores habían colocado minas en varios puntos de este vasto complejo, aislado en mitad del desierto, y situado a 40 kilómetros de In Amenas y a un centenar de la frontera libia.

El comunicado agregó que el objetivo del grupo terrorista era volar las instalaciones de gas de esta planta.

 

Exportaciones de gas continúan

El ministro argelino de Energía, Yusef Yusfi, afirmó ayer que las exportaciones de gas no se han reducido como consecuencia del ataque y la toma de rehenes.

“No hemos reducido nuestras exportaciones de gas, sino que simplemente hemos compensado la falta de producción” que se estaba detectando en la planta afectada, con un incremento “del flujo de otros yacimientos”, dijo el ministro a la agencia oficial argelina.