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  • EFE

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo hoy que Estados Unidos tiene que encontrar la forma de dar la "bienvenida" a los inmigrantes luchadores que buscan oportunidades.

En su discurso de investidura, Obama afirmó que el viaje que iniciaron los fundadores de este país no concluirá "hasta que encontremos mejores formas de dar la bienvenida a los que luchan, los inmigrantes que aún ven EU como una tierra de oportunidades".

Coraje en conflictos

Por otro lado, Obama prometió "coraje" para intentar resolver "pacíficamente" las diferencias con otros países, porque según dijo el compromiso es más efectivo en las relaciones internacionales que "las sospechas y el miedo".

"Apoyaremos la democracia de Asia a África, de las Américas a Oriente Medio", subrayó Obama en el discurso de su segunda investidura presidencial al afirmar que Estados Unidos tiene la obligación "de actuar en nombre de los que anhelan la libertad".

Estados Unidos "seguirá siendo el ancla de alianzas fuertes en todos los rincones del mundo", sostuvo el presidente frente al Capitolio al adelantar que su país ampliará "su capacidad para gestionar las crisis en el extranjero".

"Vamos a defender a nuestro pueblo y defender nuestros valores a través de la fuerza de nuestros brazos y del imperio de la ley", aseveró Obama en un discurso corto, de unos 20 minutos, centrado en la defensa de la libertad y la igualdad, dos de los valores de los padres fundadores de Estados Unidos.

Además, dijo que Estados Unidos debe ser "una fuente de esperanza" para los pobres, los enfermos, los marginados y las víctimas de los prejuicios.

Según Obama, la paz hoy en día requiere del "constante avance" de principios comunes como la tolerancia y las oportunidades, la dignidad humana y la justicia.

"Nosotros, el pueblo, seguimos creyendo que la seguridad y la paz duraderas no requieren de una guerra perpetua", destacó el presidente al recordar a los "valientes hombres y mujeres de uniforme" que combaten en conflictos como el de Afganistán.

Así, la parte de su discurso dedicada a la política exterior fue un alegato en favor de la diplomacia como fórmula para resolver los conflictos en las relaciones internacionales.