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  • AFP

La nueva ley migratoria que desde el 14 de enero permite que los cubanos viajen al exterior sin pedir autorización al gobierno por primera vez en medio siglo también favoreció a los militantes comunistas, que ahora pueden salir de la isla sin solicitar permiso al Partido.

"Se nos informó que para viajar al extranjero solo tenemos que informarlo, pero ya no tenemos que pedir permiso", dijo a la AFP un militante del Partido Comunista de Cuba (PCC, único), que prefirió guardar el anonimato.

"Los militantes ya no tendrán que pasar por procesos engorrosos y pedir autorización para su salida del país. De ahora en adelante para viajar al exterior tan solo tenemos que informar de esto, sin que esto signifique nada extraordinario ni sea mal visto", escribió Harold Cárdenas, miembro de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC, la rama juvenil del Partido), en el blog La Joven Cuba (lajovencuba.wordpress.com), del cual es coeditor.

El 14 de enero los cubanos pudieron comenzar a viajar sin pedir permiso al gobierno, luego de que entrara en vigencia una reforma migratoria que eliminó el irritante permiso de salida, vigente desde 1961, y la carta de invitación.

Los comunistas enfrentaban una doble barrera para salir de la isla, puesto que además de pedir autorización al gobierno tenían que solicitar otro permiso al PCC o la UJC, que podían negarlo sin explicar la causa.

El Partido no ha divulgado fuera de sus filas información sobre la eliminación de este permiso.

Los comunistas que viajaban sin permiso del partido eran "desactivados" de su militancia, lo que les acarreaba limitaciones laborales o profesionales, en un país donde prácticamente todos los altos cargos son desempeñados por miembros del PCC, que es "la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado", según la Constitución.

El PCC tiene 800,000 militantes y la UJC otros 600,000 (que tienen entre 16 y 32 años de edad), en un país de 11.1 millones de habitantes.

El permiso partidista podía demorarse y el solicitante tenía que fundamentar muy bien el motivo del viaje para que fuera aprobado, relató un ex militante a la AFP.

Este trámite era engorroso, porque si bien el militante pedía el permiso en su respectiva célula, la decisión luego era revisada por el comité municipal. El caso incluso podía alcanzar instancias superiores.

"La política era que saliera del país la menor cantidad de militantes posibles, parece que para que no se contaminaran ideológicamente", dijo a la AFP un ex militante de la UJC.

"El permiso usualmente era dado solo en casos humanitarios extremos", como visitar en otro país a un pariente cercano (padre o madre) enfermo, agregó.

Con la reforma migratoria, los cubanos ahora necesitan únicamente el pasaporte para salir de la isla, además de la visa para el país de destino.