•   MADRID  |
  •  |
  •  |
  • AP

La explosión de un coche-bomba atribuido al grupo vasco separatista ETA mató el lunes a un militar e hirió a seis personas en el norte de España, informó el Ministerio del Interior.

La explosión fue el tercer atentado con un coche-bomba atribuido a ETA en 24 horas. En uno de los casos, un estallido frente a un cuartel militar lesionó a 10 personas en la localidad de Ondarroa, en la colindante región vasca.

También el lunes la policía arrestó a seis presuntos terroristas vascos como parte de una investigación sobre el financiamiento de ataques en Francia y España.

El ataque del lunes marcó una nueva ofensiva del grupo terrorista días después de que la Corte Suprema de España proscribiera a dos partidos políticos partidarios de la independencia de la región vasca bajo el argumento de que estaban vinculados a ETA.

La bomba estalló poco después de la 1 de la madrugada del lunes (2300 GMT del domingo) frente a una oficina militar en la ciudad de Santoña y mató al general de brigada Luis Conde de la Cruz, de 46 años, dijo una vocera del ministerio a The Associated Press. Hizo las declaraciones en forma anónima de acuerdo con las disposiciones del ministerio.

La Radio Nacional de España dijo que la bomba estalló cuando el militar salía de la oficina con otras personas debido a una alerta de bomba hecha a nombre de ETA. El militar estaba de descanso en la ciudad costera de Santoña.

Por su parte, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero condenó los ataques y advirtió que el país no se doblegará nunca a los dictados de ETA, sino que más bien la obligará a asumir el peso de la ley.

Uno de los seis lesionados estaba grave, dijo la radioemisora Cadena SER.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la ministra de Defensa, Carmen Chacón, viajaron el lunes por aire a Santoña.

El grupo armado ETA lleva al cabo una campaña desde 1968 en busca del establecimiento de un estado vasco independiente en el norte de España y el oeste de Francia. España, la Unión Europea y Estados Unidos consideran terrorista a ETA, que ha causado la muerte de al menos 825 personas en las últimas cuatro décadas.