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  • EFE

El prelado italiano Francesco Coccopalmerio, canonista de la Santa Sede, explicó que después que Benedicto XVI renuncie a su pontificado no volverá a ser Cardenal, sino Obispo Emérito de Roma, y podrá seguir con el tratamiento de Santidad.

Coccopalmerio lo explicó en una entrevista publicada ayer por el diario italiano Corriere della Sera, en la que subraya: “Análogamente a lo que sucede en el caso de los obispos que concluyen su ministerio y se llaman obispos eméritos, creo que se puede decir que el Papa al renunciar es, a su vez, Obispo Emérito de Roma”.

“De todos modos -agregó el prelado- su título podrá ser el que se ha utilizado hasta ahora: Su Santidad Benedicto XVI”.

Preguntado sobre qué cambiará en la Iglesia tras la renuncia al pontificado de Benedicto XVI,

Coccopalmerio, de 75 años y presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, recordó que la posibilidad de renuncia está contemplada en el Derecho Canónico.

“La novedad está en que finalmente haya sucedido. Que una cosa concreta no haya sucedido en el pasado, al menos no en el pasado reciente, no quiere decir que no pueda ocurrir”, manifestó.

Para Coccopalmerio, en un “Motu Proprio” (documento papal), Benedicto XVI podría precisar algunos puntos de la Constitución Apóstolica sobre cómo debe desarrollarse el Cónclave y permitir que este se adelante.

La Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis, indica el comienzo de un Cónclave entre 15 y 20 días después del inicio de la llamada “Sede Vacante” (periodo que transcurre desde que un Papa fallece, o renuncia, hasta que se elige al sucesor) para dar tiempo a los cardenales electores a llegar a Roma.

Sin embargo, el pasado miércoles el portavoz vaticano, Federico Lombardi, explicó que Benedicto XVI está estudiando la posibilidad de publicar un “motu proprio” para precisar algunos puntos de la Constitución Apostólica.

 

Católicos de EE.UU. aceptarían casamiento de curas

Los católicos en Estados Unidos están divididos sobre lo que buscan en el próximo Papa, según una encuesta publicada ayer que apunta que el 58% aceptaría que los curas se casaran y el 60% ve bien que el próximo obispo de Roma venga de África o de América Latina.

Si bien el 46% de los consultados cree que el próximo Sumo Pontífice debería mover a la Iglesia católica en una “nueva dirección”, el 51% considera que debe “mantener las posiciones tradicionales”. Este porcentaje aumenta entre los católicos que dicen ir a misa al menos una vez a la semana, ya que cerca de dos tercios, el 63%, quiere que el Papa mantenga la posición tradicional de la Iglesia católica.

Estos son algunos de los datos extraídos de la encuesta realizada tras la inesperada renuncia de Benedicto XVI realizada por el Foro sobre religión y vida pública del centro Pew de Washington a 1,504 adultos en los 50 estados del país, entre el 13 y el 18 de febrero y con un margen de error global de +/- 2.9 puntos porcentuales.