elnuevodiario.com.ni
  •   Santiago de Chile, Chile  |
  •  |
  •  |
  • AFP

La justicia chilena aceptó este viernes un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa y suspendió el proceso judicial en contra de tres soldados bolivianos, acusados de ingresar ilegalmente a Chile y de porte de armas, en un caso que puso en tensión las relaciones entre ambos países.

"En consecuencia, reuniéndose los requisitos (...) y considerándose por el tribunal ajustado a derecho la suspensión condicional del proceso propiciada por la Fiscalía y aceptada libremente por los tres imputados, se aprueba esta suspensión condicional del procedimiento", dijo el juez del caso, Rodrigo Hernández, en la audiencia pública.

Tras el acuerdo "los tres soldados imputados deberán hacer abandono inmediato del territorio nacional y no podrán retornar al mismo por un período de un año", agregó el juez del tribunal de Pozo Almonte, a unos 1.900 km al norte de Santiago, en la audiencia que fue transmitida en vivo por medios locales.

La resolución no implica la aceptación de culpabilidad por parte de los imputados, la que sería determinada recién al final de un juicio que con el acuerdo adoptado finalmente no se realizará, explicó el juez.

El acuerdo fue aceptado por los tres soldados bolivianos, los conscriptos Alex Choque, Augusto Cárdenas y José Fernández, que reafirmaron su inocencia durante la audiencia, a la que se presentaron vistiendo sus uniformes militares.

El juez fijó en 24 horas el plazo máximo de salida del país de los imputados.

El caso se extendió por más de un mes y puso en tensión la relación entre Bolivia y Chile, dos países que carecen de relaciones diplomáticas desde 1978, debido a la irresoluta demanda boliviana de recuperar la salida al mar perdida en una guerra librada a fines del siglo XIX.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, calificó de "rehenes políticos" a los tres soldados, apresados por la policía chilena el 25 de enero pasado, portando un fusil de guerra. De acuerdo al gobierno boliviano al momento de su detención los tres soldados realizaban labores para evitar el contrabando.