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  • EFE

Los líderes republicanos de EE.UU. consideraron ayer improbable que haya un acuerdo pronto para detener los recortes al gasto público, y prometieron actuar esta semana para evitar el cierre parcial del Gobierno por falta de fondos.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, telefoneó este sábado a varios líderes republicanos y demócratas para instarles a trabajar con él en un acuerdo que detenga parte de los recortes de US$85,000 millones, que entraron en vigor el viernes pasado, según reveló ayer a la cadena NBC su asesor económico, Gene Sperling.

Pero el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, se mostró ayer reticente a aceptar esa oferta a corto plazo, al considerar que la prioridad está en tener un debate sobre el déficit y el gasto del país.

“No creo que en este punto nadie sepa cómo puede resolverse” la implementación de los recortes, dijo Boehner en una entrevista con la NBC.

Los recortes masivos al presupuesto, que se aplicarán progresivamente hasta el 1 de octubre, son producto de un pacto acordado en agosto de 2011 por el Congreso para elevar el techo de la deuda, a cambio de elaborar un plan para la reducción del déficit que no se logró.

Republicanos se oponen

La Casa Blanca quiso evitar los recortes a través de una reforma tributaria que aumentara los ingresos del Estado mediante más impuestos, una idea que enfrentó la constante oposición de los republicanos, liderados por Boehner.

El presidente de la Cámara baja relativizó ayer el impacto de los recortes y se mostró escéptico ante las advertencias de Obama de que supondrán la pérdida de 750,000 empleos y la reducción de medio punto porcentual en el crecimiento del PIB.

“No sé si esto va a dañar la economía o no. No creo que nadie entienda bien cómo va a funcionar el secuestro”, indicó Boehner, aludiendo a la denominación que se ha dado en Washington a los recortes automáticos al gasto público.

Boehner “se ha terminado”

El republicano John Boehner aseguró el viernes que, para él, el debate respecto a un posible aumento de los impuestos “se ha terminado”, y ayer indicó que quiere que la Cámara de Representantes se centre ahora en un debate sobre el déficit y el presupuesto.