•   Caracas, Venezuela  |
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  • EFE

El Presidente encargado de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró ayer que él consiguió descifrar el alma de Hugo Chávez, y pidió al chavismo lograr el próximo 14 de abril los 10 millones de votos que el fallecido gobernante no logró, prometiendo luchar contra la corrupción, la inseguridad y mejorar la sanidad.

“Puedo decir aquí, con su permiso Comandante, que logré descifrar el alma de Hugo Chávez el hombre, al que logré conocer desde cerca y desde adentro. Yo puedo decirles cómo sentía, cómo pensaba, qué quería para su pueblo, cómo sufría por los humildes”, indicó Maduro tras inscribir su candidatura ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Nombrando prácticamente en cada frase y emocionándose hasta las lágrimas al recordar a Chávez, fallecido el pasado martes, Maduro repitió en un emotivo discurso de casi dos horas la aspiración electoral que el gobernante fallecido no logró hacer realidad: “¡Diez millones por el buche!”

«¿Podremos cumplir, ahora sí, la meta de los diez millones?», preguntó a la multitud que lo acompañó a inscribir su candidatura.

Prometió luchar contra la «asquerosa corrupción» que aún hay en «diversos sectores del país», el «burocratismo, la indolencia, la irresponsabilidad de algunos funcionarios públicos» que se valen de sus cargos para abusar y enriquecerse. «Corrupto traidor vamos por ti», gritó.

Admitió que «hay cosas que están mal todavía» y prometió atacar problemas tales como la mala dotación hospitalaria y la inseguridad ciudadana, con «mano extendida y apretando el puño» si no es retribuido.

Aseguró que está dispuesto a visitar a los delincuentes, sin armas, en los barrios de Caracas para desarmarles y que cese la «matanza».

«La próxima semana iniciamos un plan de desarme en todos los barrios, en todas las urbanizaciones, calles y avenidas de este pueblo», anunció Maduro. “Vayamos sin armas, a pie, con nuestro pecho así, con nuestro pecho despierto, abierto, sin miedo, a hablar con esos jóvenes y a decirles que cese la matanza, que cesen sus armas”, agregó, mientras se abría la chaqueta para mostrar el pecho.

“Tenemos la responsabilidad de proteger al pueblo decente, al que no fue penetrado por la maldad de la violencia”, dijo y también prometió “redoblar el paso” en la construcción de viviendas populares.

Maduro también echó mano del símbolo del corazón que Chávez utilizó en sus campañas electorales y dijo que lo hacía porque los de ambos “están conectados” desde que se conocieron, hace veinte años, cuando su esposa y Procuradora General del país, Cilia Flores, a quien nombró secretaria ejecutiva de su campaña, oficiaba como abogada del gobernante.

“Yo sí tengo mujer”, añadió en alusión implícita a la soltería de su principal contrincante en las elecciones, el líder opositor Henrique Capriles.

“Me gustan las mujeres”, añadió y besó a Flores al ceder a los gritos de “beso, beso” lanzados por sus seguidores y ratificar que ella dejará la titularidad de la Procuraduría del Estado para ser la secretaria ejecutiva de su campaña.

 

Capriles envió a apoderado

Finalmente, y al cabo de más de una hora, cerca de las 17:00 hora local, el organismo electoral confirmaba a los periodistas presentes que finalmente Henrique Capriles había sido inscrito a través de un representante autorizado, Oscar López, que forma parte de su equipo de campaña.

A las afueras del CNE, los chavistas continuaban aguardando y coreando cánticos contra Capriles, quien paradójicamente ya no pasaría por el organismo.

Se cerraba así una jornada llena de sorpresas, de cara a la campaña electoral que comenzará oficialmente el próximo 2 de abril y concluirá el 11 de ese mismo mes, y en la que se dilucidará al sucesor de Hugo Chávez.