•   Londres, Inglaterra  |
  •  |
  •  |
  • Agencias

Los habitantes de las Islas Malvinas, llamadas Falkland Islands por Gran Bretaña, votaron abrumadoramente a favor de seguir siendo un territorio de ultramar británico, en un referendo destinado a lanzar una enérgica señal a Argentina, que el martes ignoró este resultado.

Aproximadamente el 92% de los 1,672 electores participaron en este referendo que concluyó el lunes, con 98.8% de los votos a favor de continuar siendo un territorio británico de ultramar, anunciaron los responsables de la elección en Stanley, la capital (Puerto Argentino para Argentina).

Solo tres votos en un total de 1,517 habitantes habilitados fueron en contra.

El Primer Ministro del Reino Unido, David Cameron, llamó el martes por teléfono a las autoridades de las Malvinas para felicitarles por el “rotundo” resultado del referendo, favorable cerca del 100 por ciento a la soberanía británica.

En la red social Twitter, el “premier” británico informó que había telefoneado a Gavin Short, uno de los ocho miembros de la Asamblea legislativa de las Malvinas, para transmitirle “lo encantado” que está.

El Ministro de Relaciones Exteriores británico, William Hague, manifestó su satisfacción por este resultado, afirmando que “demuestra más claramente que nunca que los isleños de las Falkland quieren seguir siendo un territorio de ultramar del Reino Unido”.

Observadores internacionales --de Canadá, Chile, México, Nueva Zelanda, Paraguay, Estados Unidos y Uruguay-- supervisaron los locales de la votación, que se llevó a cabo el domingo y el lunes.

Estos observadores declararon que el referendo, que preguntó: “¿Desea usted que las Islas Falkland mantengan su actual estatuto político de Territorio de Ultramar del Reino Unido?”, había sido “libre, justo y técnicamente sano”.

El “Sí” del referendo, anunciado alrededor de las 22H30 (01H30 GMT), desencadenó celebraciones sin precedentes.

“Hay muchísimo ruido aquí, es impresionante”, dijo a la AFP, Barry Elsby, miembro de la Asamblea Legislativa local.

“Hay cientos de personas afuera de la Catedral, celebrando, cantando y agitando banderas”, añadió.

Elsby sostuvo que esto “envía un mensaje a todo el mundo”. En su opinión, Argentina estará “muy asustada” porque “este proceso fue democrático. No pueden negarlo”, dijo.

Argentina reclama por vía diplomática la soberanía sobre el archipiélago austral, luego de que en 1982 perdiera una guerra con el Reino Unido con un saldo de 649 argentinos y 255 británicos muertos.

Buenos Aires sostiene que los isleños constituyen una población colonial “implantada” y que, por lo tanto, no tienen derecho a la autodeterminación.

El referendo fue un desafío logístico, pues tuvo lugar en un territorio inhóspito de 12,000 km2.

Varios cientos de habitantes de las islas están diseminados en granjas aisladas de cría de ovejas.

 

EE.UU. toma nota

“Tomamos nota de los resultados del reciente referendo democrático”, explicó la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en rueda de prensa. “Los residentes expresaron claramente su preferencia en favor de mantener una relación continua con el Reino Unido”, añadió. “Nuestra posición formal no ha cambiado: reconocemos la administración ‘de facto’ del Reino Unido, pero no tomamos una posición sobre las proclamas de soberanía”.

 

Argentina ignora

La presidenta Cristina Kirchner y su canciller, Héctor Timerman, mantenían silencio este martes y solo la embajadora en Londres, Alicia Castro, se refirió a la convocatoria.

El referendo “es una maniobra mediática que refleja la debilidad de la posición” de Londres, señaló Castro a la radio argentina FM Millenium. “Es un referendo organizado por británicos, para británicos, con el fin de que digan que el territorio tiene que ser británico”.

La diplomática argentina sostuvo que el resultado de la consulta “expresa la opinión de alrededor de 1,600 ciudadanos británicos, contra millones y millones de personas que reconocen la soberanía argentina” sobre las Islas Malvinas.

El último comunicado de la Cancillería argentina, fechado el sábado pasado, fijó la posición oficial de considerar al referendo como “un intento británico de manipular la cuestión Malvinas”.