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  • AFP

Activistas conservadores se mostraron abiertos este jueves a abrir un camino a la ciudadanía para los más de 11 millones de indocumentados en Estados Unidos, en un momento en que se intensifica el debate legislativo sobre una reforma migratoria integral.

Pero ese camino a la ciudadanía, previa legalización, pago de multas correspondientes y examen de inglés y de antecedentes penales, no ha de ser el tema principal de la reforma migratoria, coincidieron esos activistas en la conferencia anual de la Unión de Conservadores estadounidense (ACU por sus siglas en inglés).

"Para empezar, creemos un camino para los trabajadores (extranjeros) legales y otro para la ciudadanía al que todo el mundo pueda optar", propuso Helen Krieble, presidenta de una fundación que propone crear una "tarjeta roja" con un chip que permita identificar instantáneamente a los inmigrantes con un permiso de trabajo.

"Para mi la cuestión no es qué hacemos con los millones de indocumentados, sino qué hacemos respecto al futuro; tenemos que tener un programa de trabajadores temporales", indicó Raúl Labrador, representante republicano de Idaho (noroeste), quien se manifestó esperanzado por una reforma este año en el Congreso.

Labrador no rehusó la idea de la eventual ciudadanía, ni tampoco de reunificación familiar de los indocumentados, y señaló: "no necesitamos desenfatizar la reunificación familiar sino enfatizar nuestras necesidades de inmigrantes con alta cualificación".

La reforma migratoria ha sido una de las principales promesas del presidente Barack Obama para esta legislatura, algo en lo que se mostraron de acuerdo líderes republicanos en el Congreso.

Grupos bipartidistas se disponen a introducir legislación en el Senado y eventualmente en la Cámara de Representantes, según distintas fuentes legislativas.

El camino a una eventual ciudadanía es uno de los puntos polémicos de esas negociaciones.

El ex gobernador de Florida Jeb Bush, una de las voces destacadas de su partido, creó polémica la semana pasada al publicar un libro en el que se retractaba de su apoyo inicial a la ciudadanía para los indocumentados.

Ese camino a la ciudadanía es una condición esencial para los demócratas y para activistas pro-reforma.

Cientos de indocumentados contaron sus historias personales el miércoles en el Capitolio, en un acto público organizado por legisladores demócratas.

"En estos momentos lo que tenemos (en Estados Unidos) es una amnistía 'de facto', seamos francos", opinó Jenny Korn, directora de la Red de Acción estadounidense.