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  • AFP y EFE

Diez días después de su muerte, los restos de Hugo Chávez reposan ya en el “Cuartel de la Montaña”, un antiguo y simbólico cuartel al que llegó el viernes tras una multitudinaria marcha por las calles de Caracas, en el último adiós al mandatario que gobernó Venezuela durante 14 años.

El cuerpo del mandatario reposa “cristianamente” en un museo de Caracas, diez días después de morir víctima de cáncer, anunció el presidente encargado Nicolás Maduro, en la ceremonia difundida en televisión, que cortó la transmisión en el momento más íntimo.

“¡Le juramos lealtad en esta vida y lo estamos trayendo a su puesto de mando a que repose cristianamente como jefe y comandante en jefe de la Fuerza Armada venezolana!”, exclamó con emoción el presidente encargado Nicolás Maduro, quien rodeaba el féretro junto a familiares, ministros y miembros del Ejército en un salón del cuartel.

Inicialmente, Maduro había anunciado que el cuerpo de Chávez sería embalsamado y que se iniciaría el proceso legal para llevarlo al Panteón Nacional, junto al libertador Simón Bolívar.

El ataúd fue colocado sobre el sarcófago, mientras la bandera nacional que lo cubría fue entregada a Maduro, quien la llevó a las manos de la madre del fallecido presidente, Elena, durante la emotiva ceremonia en el Museo de la Revolución, ubicado en el barrio 23 de Enero --bastión del chavismo--, y que antes fue un cuartel militar desde donde Chávez lanzó su fallido golpe de Estado del 4 de febrero de 1992.

El sarcófago de la «Flor de los 4 Elementos» (agua, aire, tierra y fuego) fue diseñado especialmente para el féretro de Chávez, y representa «la metáfora del renacer o florecer de la nueva patria y de la América Nueva», explicó el maestro de ceremonias del acto.

La televisión, en cadena nacional, interrumpió en ese momento la transmisión, y en su lugar difundió las imágenes que ilustran el himno nacional.

A partir del sábado por la mañana, el espacio estará abierto al público, y el gobierno espera que se convierta en «un sitio de peregrinación para los revolucionarios del mundo», informó el ministro de Comunicación, Ernesto Villegas.

Poco antes, el vehículo fúnebre hizo su entrada por las puertas del cuartel, en la barriada del 23 de Enero, en el oeste de Caracas, y varios miembros del alto mando militar cargaron el féretro por una alfombra roja hasta el interior a paso del popular «Patria Querida».

«Vinimos por el amor y la lealtad, seguiremos toda la vida recordando a Hugo Chávez, el hombre que nos abrió los ojos y los caminos», dijo a la AFP María Ruiz, de 42 años, una responsable local del partido gobernante PSUV, que viajó desde el estado Carabobo (oeste).

El cortejo fúnebre había empezado dos horas antes, tras una misa y una ceremonia solemne en el patio de la Academia Militar, por la que durante nueve días y noches desfilaron cientos de miles de venezolanos para despedir a su líder en la capilla ardiente instalada tras su muerte, el 5 de marzo.

 

Llanto lo dominó

“Este pueblo puede estar totalmente seguro de que no le fallaremos, que construiremos el socialismo bolivariano (...) siguiendo, Comandante, sus instrucciones”, prometió ante el féretro cerrado su hermano mayor, Adán Chávez, que rompió a llorar y no pudo acabar su discurso.