•   Caracas  |
  •  |
  •  |
  • Agencias

Miles de chavistas desbordaron ayer el centro de la capital venezolana para asistir al cierre de campaña del candidato presidencial oficialista, Nicolás Maduro, envueltos en un ambiente festivo ante las elecciones del 14 de abril, en las que se medirá al otro aspirante favorito, el opositor Henrique Capriles.

Los seguidores chavistas marcharon este jueves por las principales avenidas del centro de Caracas en el último día de una campaña de apenas 10 días para elegir al sucesor del fallecido presidente Hugo Chávez.

Los venezolanos están llamados a nuevas elecciones presidenciales, este domingo 14 de abril, para elegir entre siete aspirantes, entre los cuales son los favoritos Maduro y el líder opositor Capriles, quien visitó ayer el estado Apure (suroeste), donde pidió, asimismo, ante miles de sus partidarios, estar “en oración en las horas que vienen”.

Entre tanto, miles de personas se movilizaron desde temprano hacia el centro de la capital en apoyo a Maduro, que fue ungido por Chávez como su sucesor antes de morir debido a un cáncer el 5 de marzo.

“Las lágrimas se han convertido en un río crecido, todo el duelo se ha convertido en una inmensa energía movilizadora”, dijo al canal estatal el gobernador de Anzoátegui, Aristóbulo Istúriz, presente en el acto, en alusión a la muerte de Chávez.

Entre fotos del fallecido presidente, banderas de Venezuela y una multitud vestida con el característico color rojo del chavismo, Maduro recorrió a paso lento a bordo de un camión las avenidas del centro de Caracas, acompañado por la plana mayor del chavismo y por su esposa, Cilia Flores.

La concentración, que contó con la presencia del exfutbolista Diego Maradona, pone fin a una intensa campaña que Maduro comenzó el 2 de abril en el estado natal de Chávez, Barinas.

En sus actos de campaña, que en varias ocasiones lo llevaron a visitar hasta cuatro estados por día, Maduro planteó las elecciones como una prueba de lealtad a Chávez, y prometió continuar el proyecto del fallecido presidente.

“Es el momento”, claman seguidores de Capriles

Si no es ahora, nunca”, asegura Jorge Fonseca, uno de los miles de venezolanos que asistieron este jueves al cierre de campaña del opositor Henrique Capriles, convencido de que al líder se le presentó “una segunda oportunidad” en las presidenciales del domingo.

“Es el momento de cambiar Venezuela. Quiero poder salir a comprar harina y saber que voy a encontrarla. Quiero poder salir a la calle tranquilo y sin miedo de que me maten”, dice a la AFP Fonseca, un mecánico de 50 años, colombiano de nacimiento, pero nacionalizado venezolano hace 37 años, en el masivo acto de Barquisimeto (noroeste).

Vestido con una camisa con los colores de la bandera de Venezuela y una gorra tricolor, como la que popularizó el opositor en la campaña para las presidenciales de octubre, que perdió ante Chávez por 11 puntos, Fonseca asegura que a Capriles “se le presentó una segunda oportunidad para cambiar el país”, tras la muerte del líder venezolano el 5 de marzo, y que esta vez “se dará el triunfo”.

En un ambiente festivo, en el que suena una y otra vez el tema que el salsero Willy Colón le regaló a Capriles, y en el que el candidato chavista, Nicolás Maduro, es apodado “mentira fresca”, miles de opositores se muestran esperanzados y muy seguros del cambio.

“El tiempo de Dios es perfecto” o “Es el momento”, se lee en muchas de las pancartas que se levantan sobre la multitud. Mientras, mujeres jóvenes se ofrecen con mensajes escritos en cartulinas coloridas a ser la primera dama de Capriles, un abogado de 40 años que dejó su cargo como gobernador del estado Miranda (norte) para postularse a la presidencia.

“Capriles se ve mucho más seguro que en la otra campaña. Tiene más experiencia que Maduro, más roce con la gente porque ha sido diputado, alcalde y gobernador. Además, en esta campaña ha sido más fuerte y retador, y esto motiva a más gente a votar por él”, comenta a la AFP Bianca Vargas, una jubilada de 77 años.

“Quiero seguridad para que mis nietas puedan crecer en paz, estudiar y trabajar tranquilas”, dice Vargas, recordando que a su yerno lo secuestraron hace pocos meses, en un país donde en 2012 se registraron 16,000 homicidios, una de las tasas más altas del mundo.

A Vargas, que esperó más de cinco horas bajo el sol para escuchar el discurso del líder opositor, también le atrae la propuesta de “no regalar más el petróleo de los venezolanos (a países extranjeros) mientras acá se vaya la luz todos los días o sea tan difícil encontrar los alimentos en el mercado”.

“Se ve, se siente, Capriles presidente”, grita de cuando en cuando una multitud multicolor, de la que emergen también pancartas con la imagen de Maduro con orejas de burro o narices largas.

 

Ventaja de Maduro

Maduro redujo su ventaja sobre Capriles a 9.7 puntos para las elecciones, según un sondeo de la firma Datanálisis. “El resultado [del sondeo] fue de 54.8% [de intención de voto] para Maduro y 45.1% para Capriles”, agregó el documento, precisando que la encuesta fue realizada a un total de 1,300 personas en todo el país entre el 1 y el 5 de abril y el margen de error es de +/- 2.66%.

 

Maduro nunca preguntó por qué Chavéz lo escogió

Nicolás Maduro, dijo ayer que el fallecido Hugo Chávez “se llevó a la vida eterna la respuesta” a la pregunta de por qué lo eligió a él como su sucesor entre varios miembros de lo que llamó la “dirección político militar colectiva de la Revolución Bolivariana”.

“No sé, realmente. Nunca se lo pregunté. No me dio chance (oportunidad) de preguntárselo. No se lo hubiera preguntado tampoco. No sé, realmente. Lo dirá la vida, lo dirá la historia”, dijo Maduro en una entrevista con un medio regional transmitida por el canal estatal VTV.

“He pensado tanto durante estos meses sobre ese tema y no tengo respuesta, realmente. Solamente sé que él nos estaba preparando a varios, a un equipo.

 

 “Es el momento de cambiar Venezuela. Quiero poder salir a comprar harina y saber que voy a encontrarla. Quiero poder salir a la calle tranquilo y sin miedo de que me maten”.

Jorge Fonseca,

un mecánico de 50 años.