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  • AFP

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, insistió este jueves en la conveniencia de un recuento de los votos de las elecciones de Venezuela, pero pidió que no se “cierren las puertas” entre ambos países, que mantienen una deteriorada relación diplomática.

“Nuestra posición es que esa auditoría sería un importante primer ingrediente para brindar confianza a toda la comunidad de naciones interesada en este resultado”, dijo Kerry durante una audiencia en el Senado estadounidense.

Pero, “tenemos que trabajar con lo que tenemos”, y por ello “mi esperanza es que nadie cierre las puertas automáticamente cuando comience el nuevo gobierno, pase lo que pase en los días por venir”, señaló el jefe de la diplomacia estadounidense.

Estados Unidos dice que aún no está listo para reconocer la victoria del presidente encargado Nicolás Maduro, el heredero político del fallecido Hugo Chávez, quien ganó las elecciones por un estrecho margen.

La oposición ha impugnado esos resultados y denunciado irregularidades en las elecciones del domingo.

“Dejaría una puerta abierta con esperanza de que quizá algo pueda cambiar con respecto a Venezuela. Pero en estos momentos, obviamente, no estamos en el mejor momento”, dijo Kerry, quien ya descartó que su país envíe una delegación a la investidura de Maduro, prevista para el viernes.

El presidente electo reaccionó irritado a la postura de Washington el miércoles: “No reconozcan nada, no nos importa su reconocimiento. Nosotros hemos decidido ser libres y vamos a ser libres e independientes, con ustedes o sin ustedes”.

Venezuela y Estados Unidos han mantenido difíciles relaciones diplomáticas desde la llegada de Chávez al poder, en 1999, y desde 2010 carecen de embajadores, pero pese a ello el país norteamericano es el principal cliente del petróleo del país sudamericano, a quien le compra 900,000 barriles diarios en efectivo.