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  • AFP

Un vídeo en el que un legislador opositor y dirigentes oficialistas negocian la compra de votos, genera polémica antes de las elecciones de este domingo en Paraguay, y muestra la vigencia de históricas maniobras de fraude, denunciadas por la izquierda y que una campaña estatal busca combatir.

En la filmación se ve a un senador del partido Colorado (derecha conservadora) realizando lo que llamó un “trato apu’a” (acuerdo redondo “de caballeros” en guaraní) con dos dirigentes del gobernante partido Liberal (derecha liberal).

El partido Colorado paraguayo, sostén del exdictador Alfredo Stroessner (1954-89), desbancado del poder en 2008 luego de 61 años ininterrumpidos, es asociado desde siempre al clientelismo y la corrupción.

En el vídeo, el parlamentario Silvio Ovelar, suspendido el viernes del Senado por dos meses sin goce de sueldo, ofrece a los dirigentes liberales de un asentamiento en una localidad del departamento de Caaguazú (centro) 100,000 guaraníes (unos 25 dólares) por cada elector que no vote, y otro tanto para el propio elector.

Ovelar argumentó en rueda de prensa que en realidad lo ocurrido fue un montaje armado para desenmascarar un acto ilícito de sus rivales liberales, pero no presentó pruebas.

“Quise grabar para demostrar que eran los liberales los que compraban votos, pero me salió mal y terminé cayendo yo”, dijo.

“No vendas tu cédula”

El vídeo, difundido en el sitio web del diario ABC, no hace más que ilustrar un delito electoral que en Paraguay está arraigado como una práctica común.

Ñasuní, una mujer de 44 años que vende yuyos para el tereré (infusión de yerba mate que se toma fría) en el centro de Asunción, contó a la AFP que ya recibió 100,000 guaraníes por votar a Cartes.

“Alcanza para dar de comer a las criaturas”, asegura esta madre de siete hijos que votó a Lugo en 2008 pero acabó decepcionada.

En las calles de la capital se ven carteles de una campaña de la Fiscalía lanzada a comienzos de abril para impedir que los ciudadanos acepten recibir dinero a cambio de que se les retenga el documento de identidad necesario para votar.

“No vendas tu cédula, es un delito”, es la consigna de la campaña de concientización a la ciudadanía, un mensaje plasmado en afiches, pegatinas y hasta en las redes sociales.