•   Pekín, China  |
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  • EFE

Pasadas las 72 horas que según los expertos eran el periodo crítico para encontrar sobrevivientes entre los escombros, las autoridades chinas se centran hoy en evitar la extensión de epidemias en la región afectada por el terremoto que el sábado causó 193 muertos y 12,200 heridos en el centro de China.

Aunque los trabajos de búsqueda de supervivientes no han terminado, la prioridad ahora la tienen equipos médicos de especialistas contra epidemias que se han desplazado a la comarca de Lushan, epicentro del seísmo, para prevenir brotes de enfermedades que pudieran eventualmente empeorar la situación.

Según indicó el subdirector del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Pekín, He Xiong, quien encabeza uno de los equipos, los esfuerzos se centrarán en especial en los albergues de campaña instalados para acoger a los desplazados por el terremoto, donde la densidad de población suele ser muy alta y las condiciones pobres.

"Vamos a evaluar los principales factores, incluido el suministro de agua potable, el estado de los alimentos, las condiciones sanitarias básicas o la presencia de insectos que puedan transmitir enfermedades", declaró He.

La lluvia que desde ayer afecta a la zona aumenta las dificultades, tanto para los equipos de rescate como los de prevención de enfermedades, y aumenta los riesgos de corrimientos de tierra.

El sismo, ocurrido en la misma línea de falla del que asoló Sichuan en 2008 y que causó cerca de 90.000 muertos, ha afectad a casi 2 millones de personas, según informó hoy el Ministerio de Asuntos Civiles.

Aunque China frecuentemente se ve afectada por terremotos, el ocurrido el pasado fin de semana ha sido el primero en el que las redes sociales han tenido un papel protagonista, ya que muchos afectados, en las primeras horas del desastre, las utilizaron para informar de su situación y dar los primeros datos del seísmo.

Por ello las primeras informaciones sobre víctimas cerca del epicentro llegaron con más antelación que en seísmos anteriores, ya que aunque en muchos lugares la electricidad telecomunicaciones quedaron cortadas, algunos usuarios de móvil en la región aún pudieron usar populares herramientas locales de "microblogging" como Sina Weibo o WeChat.

El amplio uso de estas redes durante el seísmo ha tenido en todo caso su cara y su cruz, ya que también han servido para difundir rumores y crear pánico, como en el caso de un mensaje que aseguraba que este lunes se produciría un terremoto de 9,2 grados en China (su autor ha sido detenido por las autoridades durante 10 días).

El seísmo del sábado, que ha exigido una gran movilización militar (22,000 soldados han trabajado en labores de rescate y reparto de provisiones a las víctimas) ha mostrado, según expertos, la necesidad de establecer un sistema nacional de alerta ante seísmos.

Según sismólogos citados hoy por el diario "Global Times", el número de víctimas en los frecuentes temblores que sufre China podría reducirse hasta un 10 por ciento con sistemas que a los pocos segundos de que se produce la primera ola del seísmo envían recomendaciones por móvil a los habitantes de la zona afectada.

En la provincia de Sichuan, que ha sufrido los terremotos de 2008 y 2013, un sistema local pudo ya salvar vidas este fin de semana al enviar avisos a los cinco segundos en el municipio de Yaan, donde se encuentra la comarca de Lushan.