elnuevodiario.com.ni
  •   Londres, Inglaterra  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Las autoridades sanitarias lanzaron el jueves una campaña para vacunar a un millón de niños y adolescentes tras un brote de sarampión en Inglaterra y Gales ampliamente atribuido a recelos sobre la vacuna a fines de los años 1990.

La agencia Public Heath England (PHE) registró "587 casos confirmados" de sarampión de enero a marzo de 2013, "tras un año récord con 2.000 casos contabilizados en 2012".

En Gales, donde se detectaron 886 casos en seis meses -378 en abril-, un hombre de 25 años aquejado de sarampión falleció la semana pasada. La causa de la muerte aún no se ha determinado, pero si fuera el virus sería su primera víctima mortal en el Reino Unido desde 2008.

Para el ministro de Sanidad, Jeremy Hunt, ha llegado el momento de "matar el mito" de que la vacuna triple vírica (sarampión, paperas, rubeola) está vinculada con el autismo, como sugería un artículo publicado en 1998 en la revista médica The Lancet.

Aunque The Lancet posteriormente se retractó y otros estudios descartaron esta asociación, la sospecha provocó una caída espectacular de las vacunaciones en el Reino Unido. En 2005, la tasa de vacunación se situaba en el 80% de promedio, aunque recientemente subió al 88%.

Para la doctora Helen Bedford, del Instituto de Salud Infantil en el University College London, Londres está particularmente expuesta porque la tasa de vacunación cayó en algunos barrios de la capital a en torno a 50% hace 10 años.

Según las estimaciones del PHE, "unos 330.000 jóvenes de entre 10 y 16 años, o el 8% de la población de esta edad", no han sido vacunados. "Otros 330.000 necesitan al menos una nueva inyección para estar totalmente protegidos".

El millón se completa con otro tercio compuesto por menores de 10 años y mayores de 16 que "también necesitan una inyección".

El lanzamiento de la campaña, de un coste de 20 millones de libras (30,9 M de dólares, 23,6 M de euros) se produce durante la Semana Europea de la Vacunación promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según la OMS, 158.000 personas murieron de sarampión en el mundo en 2011, la mayoría en países pobres con infraestructura sanitaria deficiente.

Esto supone sin embargo una reducción de 71% con respecto a 2000, cuando se contabilizaron 548.000 muertes debido a esta enfermedad altamente contagiosa contra la que no existe tratamiento antiviral específica.

Se caracteriza por síntomas catarrales y manchas rojas en la piel, pero en algunos casos puede provocar complicaciones en los pulmones o el cerebro que pueden ocasionar la muerte.