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MOSCÚ / AFP
Siete militares rusos murieron y dos civiles que habían sido detenidos perecieron el viernes en la explosión de un vehículo en Tsjinvali, capital de Osetia del Sur, un acto que Moscú vio como un “atentado” perpetrado por Tiflis en la región separatista georgiana.

“Siete militares murieron, siete resultaron heridos. Todos los heridos fueron transportados a bordo de helicópteros hacia hospitales del ministerio de Defensa en Rusia”, declaró el comandante de las fuerzas rusas de mantenimiento de la paz, el general Marat Kulajmetov, citado por la agencia Interfax.

Los soldados de la paz habían detenido previamente el viernes a cuatro civiles a bordo de vehículos con matrícula georgiana, en los que hallaron armas y dos granadas, según el general.

Mientras se inspeccionaban los autos en el Estado Mayor de las fuerzas rusas, uno de ellos explotó, matando a los siete militares y a dos de los detenidos, afirmó.

Según Kulajmetov, la potencia de la explosión fue de 20 kg de TNT (Trinitrotolueno).

Atentado para socavar acuerdos
Para el Ministerio de Defensa ruso se trata de “un atentado destinado a socavar el acuerdo” entre el presidente ruso, Dimitri Medvedev, y su homólogo francés y presidente de turno de la Unión Europea, Nicolas Sarkozy.

El pacto, que fue firmado el 8 de septiembre después del conflicto de cinco días que opuso en agosto a Moscú y Tiflis, prevé la retirada de las fuerzas rusas de Georgia para el 10 de octubre, exceptuando los territorios separatistas de Osetia del Sur y Abjasia.

El presidente de Osetia del Sur, Eduard Kokoity, acusó igualmente a los servicios secretos georgianos de estar detrás de la explosión.

Tiflis desmintió “absolutamente” toda implicación en el incidente.

“Creo que se trata de una provocación llamada a mantener las fuerzas rusas en Georgia”, declaró a la AFP un portavoz del ministerio georgiano del Interior, Chota Utiachvili.

Francia, que ejerce la presidencia semestral de la Unión Europea, y España condenaron el suceso.

La presidencia francesa deseó que “se esclarezca por completo” este acto, que el Ministerio de Asuntos Exteriores español calificó por su parte de “terrorista”.