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  • AFP

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, viajó este miércoles al Vaticano, donde será recibido este jueves por el Papa Francisco, a quien dará detalles del proceso de tregua que iniciaron hace más de un año dos violentas pandillas, lo que ha permitido una reducción significativa de los homicidios.

"Aprovechará la oportunidad para informar a su Santidad sobre el proceso de pacificación que tiene lugar en El Salvador, donde la espiral de violencia, principalmente los homicidios, se redujo", señaló la Casa Presidencial en un comunicado.

En su viaje a la Santa Sede, el mandatario salvadoreño se hizo acompañar por el obispo castrense Fabio Colindres, quien junto al ex jefe guerrillero Raúl Mijango, ha impulsado la tregua que desde marzo de 2012 mantienen las dos pandillas más grandes que operan en el país, la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Barrio 18.

Otras pandillas minoritarias también se han sumado al proceso.

Funes ha señalado en repetidas ocasiones que su gobierno no ha negociado la tregua con las pandillas y que lo único que ha hecho es actuar como "facilitador" del proceso.

La tregua entre las pandillas ha reducido el número de homicidios de un promedio diario de 14 a solo cinco, pero algunos sectores consideran que eso no es suficiente, pues las pandillas aún mantienen una actividad delictiva que afecta a la población.

Recientemente, la Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES) censuró los actos de "terrorismo" que realizan las pandillas pese a la tregua.

En tanto, una encuesta de la privada Universidad Tecnológica, dada a conocer el miércoles, revela que un 68,4% de los salvadoreños piensa que la tregua no ha favorecido en nada a la población, contra un 23,7% que opina lo contrario.

Según estimaciones oficiales, unos 10.000 pandilleros se encuentran recluidos en las cárceles del país por diferentes delitos, y otros 50.000 están libres.

El presidente salvadoreño solicitarle al Papa que interponga "sus buenos oficios" para "una pronta" beatificación del asesinado arzobispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, cuyo proceso fue desbloqueado por el pontífice.

Romero, muy popular en América Latina y conocido como "la voz de los sin voz" por su compromiso con los más desfavorecidos, fue asesinado el 24 de marzo de 1980 de un disparo en el corazón por un comando de extrema derecha, al inicio de la guerra civil en El Salvador.