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  • AFP

Las pandillas juveniles o maras que siembran el terror en barrios y colonias de las principales ciudades de Honduras, declararán el próximo martes su intención de buscar la reconciliación con el gobierno y la sociedad, anunció este viernes el Obispo Auxiliar de la ciudad de San Pedro Sula, Rómulo Emiliani.

“Ellos (los líderes de la pandillas) buscan reconciliarse con el Gobierno y con la sociedad, y dicen que harán una declaración en busca de la paz”, dijo Emiliani a la estación local HRN.

Añadió que la declaración se hará en el penal de San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, 240 km al norte de la capital, y catalogada como la más violenta del mundo.

El líder religioso, vinculado a la labor social de la Iglesia en las cárceles donde están presos los líderes de la Mara 18 (M-18) y Mara Salvatrucha (MS-13), añadió que “ellos dicen que hay muchas muertes que no son provocadas por ellos”.

“Estos muchachos quieren cambiar y esperamos que venga ese cambio”, aunque “hay que tomar las cosas con mucha prudencia y tenemos que ayudarlos, creer en ellos, porque no es fácil” su rehabilitación, admitió el obispo.

Ejemplo de El Salvador

El religioso explicó que los pandilleros en Honduras quieren imitar a sus colegas de El Salvador, quienes hace un año firmaron una tregua.

Pompeyo Bonilla, anterior ministro de Seguridad, hoy secretario privado del presidente Porfirio Lobo, había informado el 29 de abril de una “buena iniciativa” de monseñor Emiliani y de “gente de la OEA” para tratar de impulsar un acuerdo entre las pandillas hondureñas.

Añadió que el funcionario de la Organización de Estados Americanos, OEA, Adam Blackwell, emprendía algunas acciones para tratar de sentar a los líderes de las pandillas en la mesa y que el gobierno de Lobo estaba dispuesto a “crear las condiciones”.