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MOSCÚ /AFP

Rusia exigió ayer sábado un refuerzo de la seguridad en los territorios separatistas georgianos tras la muerte de 11 personas por el estallido de una bomba en la región prorrusa de Osetia del Sur, que podría tener repercusiones en la retirada de las tropas de Moscú de Georgia.

La explosión del viernes cerca del Estado Mayor de las fuerzas rusas de mantenimiento de paz en la capital oseta, Tsjinvali, fue atribuida este sábado por la Fiscalía de Moscú a los servicios especiales georgianos, si bien esto fue desmentido por el gobierno de Tiflis.

Al día siguiente de ese atentado, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, ordenó al Ministerio de Defensa reforzar la seguridad para proteger a los soldados rusos y a los civiles de los dos territorios separatistas georgianos, o sea, Osetia del Sur y Abjasia.

Hay que “tomar todas las medidas necesarias para impedir actos criminales contra las fuerzas rusas de mantenimiento de la paz y la población civil” en Osetia del Sur y Abjasia, declaró Medvedev, que exigió una “investigación minuciosa”, según un comunicado del Kremlin.


Aumenta número de víctimas
La Fiscalía general rusa, por su parte, anunció la apertura de una investigación por terrorismo y lanzó acusaciones contra las autoridades georgianas.

Respecto a las víctimas de la explosión, las autoridades osetas aumentaron a 11 el balance anterior de víctimas, cifrado en nueve. También precisaron que en el atentado murieron ocho soldados y no siete, como fue estimado.

“El grupo de investigadores sobre el terreno tiene todas las razones para pensar que la explosión de Tsjinvali fue organizada por los servicios especiales georgianos con el objetivo de desestabilizar la situación de la república independiente”, declaró un representante de la Fiscalía, Vladimir Markin, citado por las agencias Novosti e Interfax.

Sin embargo, Georgia aseguró que sus servicios especiales no habrían podido organizar un acto semejante y denunció una “táctica” rusa para retrasar la retirada de los soldados rusos de Georgia --excepto de Osetia del Sur y Abjasia--, que debe completarse el diez de octubre.

“Esto es una táctica para retrasar la retirada” de las fuerzas rusas instaladas en las zonas adyacentes a Osetia del Sur y Abjasia, acusó el portavoz del ministerio georgiano del Interior, Chota Utiachvili.


Acuerdos siguen siendo válidos y respetados
Pero para el ministerio ruso de Defensa se trató de un atentado terrorista con el objetivo de minar la puesta en marcha de los compromisos previstos en el Plan Medvedev-Sarkozy.

Interrogado este sábado por la AFP, el diplomático alemán Hansjörg Haber, jefe de la misión de observadores de la Unión Europea (UE) en Georgia, afirmó “partir del principio” de que los acuerdos de retirada de las tropas rusas siguen siendo “válidos” y serán “respetados”.

El presidente de turno de la UE, el francés Nicolás Sarkozy, y Medvedev, acordaron el ocho de septiembre un calendario de retirada de las fuerzas rusas de los territorios georgianos adyacentes a Osetia del Sur y Abjasia.

Tiflis lanzó el siete de agosto una ofensiva militar contra Tsjinvali a la que Moscú respondió enviando tropas a Georgia.

Moscú reconoció la independencia de Osetia del Sur y Abjasia el 26 de agosto, atrayéndose así las críticas de los países occidentales y de Georgia, que acusaron a Rusia de querer anexarse esas regiones limítrofes con su frontera sur.