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El presidente chino Xi Jinping iniciará este viernes su primera gira latinoamericana, que lo llevará a Trinidad y Tobago, Costa Rica y México, con el objetivo de reafirmar la política de una sola China, en una región donde 11 países reconocen a Taiwán, y reforzar los lazos con la segunda economía de la región.

La primera escala de Xi, que en marzo pasado asumió la Presidencia del gigante asiático, será Trinidad y Tobago, en lo que constituye un hecho histórico al ser la primera vez que un presidente chino visita una nación angloparlante del Caribe.

El viaje del presidente chino, que permanecerá en Trinidad y Tobago de viernes a domingo, se produce la misma semana en la que Puerto España albergó una reunión Cumbre de la Comunidad de Estados del Caribe (Caricom) a la que asistió el vicepresidente estadounidense Joe Biden.

“Estos son momentos históricos para Trinidad y Tobago”, consideró el ministro de Comunicaciones de ese país, Jamal Mohammad, al referirse a estas dos importantes visitas a la nación conformada por dos islas y con 1.3 millones de habitantes.

Al hablar de esta gira, el vocero de la Cancillería china, Hong Lei, explicó que Trinidad y Tobago es un “importante socio de China en la región angloparlante del Caribe” con el que esperan reforzar los lazos de cooperación.

Según cifras de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), en el último año China ha desbancado a la Unión Europea en términos de exportaciones en la región, con Brasil como el principal destino (24.8%) y México en segundo (20.5%).

Para el gobierno trinitario, que mantiene relaciones con China desde hace 39 años, la visita de Xi es una oportunidad para seguir avanzando en sus relaciones, principalmente en el terreno de la construcción, la industria y el comercio, según un comunicado de la oficina de la primera ministra, Kamla Persad-Bissessar.

“Las relaciones entre ambos países se han basado en el interés mutuo, la buena voluntad y el intercambio de visitas de carácter político, económico y cultural”, señaló un comunicado del gobierno en el que se destaca la cada vez mayor presencia de comercios de ciudadanos chinos en el país y los viajes de trinitarios al gigante asiático para comerciar distintos bienes.

El común denominador de México, China y Costa Rica es que apoyan la política de una sola China en su disputa con Taiwán, que reclama su independencia de la región continental y que ha sido reconocida por cinco naciones del Caribe (República Dominicana, Haití, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, y Santa Lucía) y seis de América Central (Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Panamá).

Los chinos no pasan por alto ese apoyo a la unidad china. “Costa Rica es el único país centroamericano que mantiene relaciones diplomáticas con China”, dijo el vocero Lei.

La gira latinoamericana de Xi ocurre a un mes de que el presidente estadounidense Barack Obama visitara México y Costa Rica, pero la Cancillería china rechaza que se haya desatado una suerte de competencia diplomática entre Estados Unidos y China en la región.

“Creemos que China y Estados Unidos pueden desarrollar una cooperación con América Latina aprovechando sus respectivas ventajas así como hacer contribuciones conjuntas al desarrollo de la región”, dijo al respecto el vocero de la Cancillería china.

El presidente chino estará en San José, Costa Rica, el domingo y lunes, se entrevistará con la presidenta Laura Chinchilla y visitará la Asamblea Nacional. La visita a México será del 4 al 6 de junio y contempla encuentros con Peña Nieto, empresarios y legisladores.

Socio comercial clave

“Es una relación sumamente dinámica. China se ha convertido en un socio comercial clave, no solo es el primero o segundo socio comercial para muchos países de la región, sino también ha ayudado a diversificar el origen y el destino de las importaciones y exportaciones de América Latina”, comentó a la AFP, Hugo Beteta, director de la Cepal en México.

En el caso de México, la segunda economía más grande de América Latina después de Brasil, el monto de las exportaciones chinas en 2012 ascendió a 57,000 millones de dólares, mientras que las importaciones chinas desde México fueron de 5,721 millones de dólares, de acuerdo con datos del Banco de México (central).

En su visita a China el mes pasado, el presidente mexicano Enrique Peña Nieto acordó encaminar las relaciones hacia corregir esa asimetría comercial, debida, según México, a los subsidios que el Gobierno chino otorga al sector textil, estratégico en ambos países.

La relación con China no deja de tener “luces y sombras”, explica Hugo Beteta, de la Cepal, que explica además que son, sobre todo, las pequeñas economías de Centroamérica y el Caribe las que más sufren ese desequilibrio con Pekín.

"Creemos que China y Estados Unidos pueden desarrollar una cooperación con América Latina aprovechando sus respectivas ventajas así como hacer contribuciones conjuntas al desarrollo de la región".

Vocero del Gobierno chino