•   Caracas, Venezuela  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, denunció este jueves una “operación psicológica” dirigida desde Colombia para dividir a la revolución y asesinar al presidente del Parlamento, Diosdado Cabello, justo luego de que el líder opositor Henrique Capriles se reuniera con el mandatario colombiano, Juan Manuel Santos.

“Una operación psicológica está dirigida desde Bogotá para dividir a las fuerzas revolucionarias, para debilitar la democracia de Venezuela, dirigida por perversas mentes dedicadas a la guerra sucia, a la guerra psicológica contra la patria, y han tomado al compañero Diosdado Cabello como objetivo”, dijo Maduro.

El plan, del que no dio detalles, busca el “asesinato moral, y ver si después pueden buscar el asesinato físico” de Cabello, afirmó, en un acto de exhibición de armas con las fuerzas militares en Aragua (norte).

Aseguró también que “aquel que cometa el error de tratar de entregar su patria y de mover fuerzas enemigas de la patria en el exterior se verá con las leyes venezolanas”.

Las declaraciones se dan un día después de que Capriles, quien resultó perdedor en las presidenciales del 14 de abril por una diferencia de 1.49% de votos, se reuniera con Santos y congresistas colombianos, solicitándoles apoyo para que se cumpla una auditoría de las elecciones que impugnó al denunciar irregularidades.

Caracas revisará participación en proceso de paz

Desde el miércoles, la reunión entre Santos y Capriles había generado reacciones de Venezuela a través de Cabello y del canciller Elías Jaua, quien anunció que revisaría la participación que desde diciembre venía dando el país a los diálogos de paz entre Colombia y la guerrilla de las FARC en Cuba.

“Sin duda alguna que la situación que hoy se ha presentado nos obliga a nosotros a revisar la participación de Venezuela como facilitador en ese acuerdo de paz”, indicó el canciller Jaua.

Para Luis Eduardo Celis, analista de la Fundación Paz y Reconciliación, Santos cometió un error al recibir a Capriles, pero el gobierno venezolano también se equivocó al condicionar su apoyo a los diálogos de paz.

Aunque Santos ya había recibido sin consecuencias a Capriles en Bogotá, cuando este hacía campaña por las presidenciales que ganó en octubre Hugo Chávez, fallecido de cáncer cinco meses más tarde, su insistencia en calificar a Maduro como un gobernante ilegítimo hace ahora la diferencia.

“No es igual recibir a un candidato presidencial que a un político que dice que le robaron las elecciones”, dijo Celis.

Capriles impugnó las elecciones que Maduro ganó en abril con una ventaja del 1.49%, y ahora en Bogotá reiteró que Venezuela requiere una auditoría exhaustiva de esos comicios.

 

Mensaje a la FA

Maduro exhortó, además, a la Fuerza Armada a estar “alerta”. “Salgamos al frente de cualquier campaña (...) enemiga, de destrucción moral contra hombres como Diosdado Cabello, y contra el alto mando político y militar de la revolución”, dijo.

 

Bogotá prefiere contacto directo

La canciller colombiana María Ángela Holguín aseguró que Santos tratará la reacción de Venezuela “de manera directa con el gobierno venezolano”.
“En aras de mantenernos alejados de la diplomacia de micrófonos que es tan dañina, trataremos este tema de manera directa con el Gobierno venezolano”, dijo la canciller Holguín. “El presidente, desde que inició su gobierno, decidió tratar los asuntos con el Gobierno de Venezuela de una manera directa y sin micrófonos”.